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El blog es de contenido adulto, eso no significa que no haya obras para todos los públicos, que las hay. Pero en su mayoría es más fácil encontrarse con algo que sea adulto. Para ello está el apartado de "ETIQUETAS" en las que el blog se divide dependiendo de la temática de lo publicado. Es tan sencillo como que: si no te gusta algo no te maltrates a ti mismo y no lo leas. Todo comentario fuera de sitio, de mal gusto o contra mi persona será eliminado sin aviso previo.
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viernes, 26 de julio de 2013

No me olvides...



-¡Verg! ¿Qué mierda no entiendes de “eres mi hermano”?- gritaba Dante sangrando por el último golpe recibido de su hermano y rompiendo esas espadas de cristal que el mismo le había lanzado en un ataque defensivo que dio claramente en el blanco.

-Olvídalo de una vez Dante, no soy como vosotros, ¿no lo entiendes? Mírame, somos dos demonios; tú decidiste proteger a los humanos y yo necesito más poder, si no fuera por este aspecto que tienes dudaría de tu mitad demoniaca hermano…- Vergil estaba preparando otro ataque para Dante mientras le decía aquello, buscaba provocarlo y a su vez que lo abandonara.

-Verg… ¿En ese caso que hay de ti, de tu mitad humana?- Vergil paró de inmediato la energía acumulada para el ataque y pensó en las palabras que su hermano le había lanzado como el más poderoso de todos los ataques hasta el momento en sus peleas. Los recuerdos de Vergil dieron un rápido paseo por aquellos últimos días en Devil May Cry junto a su hermano y sus amigos…

…

Vergil había estado observando el comportamiento de su hermano con aquella chiquilla que se pasaba tanto por el Devil May Cry, Patty; también había conseguido tener la suficiente confianza con Lady como para que ella dejara de apuntarle cada vez que hablaba y había conseguido que aquella creación de Mundus dejara de observar cada uno de sus movimientos. En definitiva Vergil había conseguido encajar de alguna manera con aquellas personas que vivían con su hermano.

Pero sentía que seguía siendo muy diferente a ellos. A pesar de todo él no podía olvidar su pasado. Por ello decidió hablar con Trish y preguntarle cómo lo había conseguido. Cómo podía estar tan tranquila al lado de Dante después de lo que había pasado en Mallet.

-Dante nos perdonó, a ambos. Él me salvó la vida varias veces no encuentro otro motivo mejor que ayudarlo y estar a su lado si necesita ayuda. Puede ser estúpido y egocéntrico, pero sabes que no puede guardarte rencor por lo que pasó. Y más a ti que eres su hermano. No pienses tanto en eso, lo más seguro es que él ni siquiera se lo replanteé.

Una noche que Vergil salió sólo simplemente para caminar y aclarar sus ideas, empezó a ir tras una presencia demoniaca que había aparecido sin más. Cuando llegó al lugar vio aquella entrada al Infierno, no lo dudó y entró para eliminar lo que fuera que intentase salir de allí. Pero no se encontró absolutamente nada más que a él mismo.

-Doppelganger… ¿Así que… ahora vienes para torturarme a mí…?- Vergil sonreía ante su más temido enemigo, él mismo.

-Soy algo más que tu doppelanger, ¿de verdad crees que eres feliz reunido alrededor de esos humanos tan simples? Yo creía que querías ser tan o más fuerte que tu padre, el gran Sparda. ¿Qué pasó con eso Vergil?- hubo un silencio- ¿Dante te quitó esas ideas de la cabeza?

-¿Qué quieres?

-Oh, sí, claro… Creo que es bastante lógico lo que quiero. Después de que Mundus desapareciera ¿quién crees que gobierna el Infierno?

-No me interesa demasiado.

-No hay nadie en ese puesto. Muchos demonios intentan conseguirlo pero acaban matándose unos a otros, ¿Qué qué quiero? Únete a mí Vergil, vuelve al Infierno conmigo y conseguiremos el verdadero poder, no has olvidado lo que se siente teniendo el poder, ¿verdad?

-¿Y qué ganas tú con ello?

-¿Por quién me tomas?- Desenfundó su katana y la enfiló ante Vergil -¿Con quién te crees que estás hablando?- aferró la espada y lentamente la deslizó haciendo que su palma empezara a sangrar. En ese momento Vergil desvió su mirada ante ese hilo que resbalaba desde su palma izquierda; la misma herida en el mismo lugar.-Piénsalo, Vergil…

Apareció de nuevo en la misma calle en la que había aparecido esa puerta que había sido cerrada, su mano estaba de nuevo curada y volvió al Devil May Cry. Quién sería esa imagen de sí mismo y saber qué estaba tramando le distrajo todo el camino hasta que llegó y cerró la puerta tras de sí, en ese instante Dante alzó la mirada y encontró a aquel que había estado esperando.

-Llegas tarde, ¿ha pasado algo?

-Nada, la verdad es que no ha pasado nada. La ciudad está demasiado tranquila últimamente.- contestó Vergil a su hermano acercándose al ropero y dejando su gabardina azul.

-¿Seguro que estás bien? Trish me ha dicho que últimamente estabas algo raro y para ser sinceros…

-Estoy bien, Dante; no te preocupes.

-Claro que me preocupo, la mitad del Infierno está tras nosotros y la otra mitad ya nos ha atacado… Me prometiste no volver a desaparecer.- Vergil lo miró impactado y después de unos segundos desvió la mirada.

-No voy a desaparecer, vayámonos a dormir, estoy cansado.- le dijo encaminándose a las escaleras para subir al piso de arriba.

-Vergil, no me importa lo que haya pasado, eres mi familia, el único que queda en mi familia con vida. Sé que no estás acostumbrado a esto pero, haz un esfuerzo… Es mejor que vagar por el Infierno teniendo que pelear con demonios todos los días.- Vergil sonrió y se encaminó hacia su hermano, le pasó un brazo por el cuello y dejando la mano sobre la cabeza lo guió hasta la habitación.

-Pensar no es lo tuyo y por eso se te ha chamuscado la cabeza y estás diciendo cosas innecesarias…

Pero mientras que Dante seguía con esa sensación de que algo iba a pasar, Vergil se replanteaba verdaderamente lo que ese doppelganger parlanchín le había propuesto. Y no sólo eso, cada vez que Vergil tenía un momento para sí mismo esa presencia se lo llevaba al Infierno y volvía a preguntarle si ya había decidido lo que iba a hacer, hasta que un buen día el doppelganger le sonrió a Vergil al escuchar su respuesta afirmativa.

Dos días después Dante salió desesperado del Devil May Cry esperando a su hermano que no parecía tener intenciones de volver. Fue a varias calles del local dónde Vergil se dejó ver por su hermano y esperó hasta que éste empezó a seguirle pidiendo una explicación. En el instante en el que Dante alargó su brazo para poder detener a Vergil se vio que estaba dentro del Infierno, había conseguido coger a su hermano por su brazo izquierdo y al girarlo no encontró más que a aquel doppelganger sonriendo.

-¿Qué…?

Dante apenas si pudo esquivar esa serie de bolas de energía que Vergil le había lanzado a su espalda con la espada. Se puso de nuevo en pie y miró a Vergil sorprendido que se preparaba para otro ataque. Dante comenzó a correr rodeando a su hermano para después atacar con rebellion evitando que volviera a atacar de nuevo.

-¿En qué demonios estás pensando?- le dijo Dante sin ocultar su enfado.

-Pienso que es una verdadera estupidez desperdiciar el poder que tengo matando demonios que realmente no me interesan. No entiendo cómo puedes vivir así.

-¿Qué estás diciendo?- preguntó Dante cambiando su cara radicalmente, no podía creérselo. Lanzó una mirada a la otra presencia que se había volatilizado y rápidamente volvió a mirar a su hermano que había ganado un poco de espacio para lanzar un nuevo ataque mostrando aquellas espadas de hielo a su alrededor. Dante no pudo controlarse y cuando vio aquello se lanzó hacia su hermano envuelto en ira, una ira que inconscientemente le hizo cambiar de aspecto hasta convertirse en demonio.

-Así que vamos en serio…- dijo Vergil poniéndose en pie con ayuda de yamato por la tremenda embestida que su hermano le había proporcionado junto a rebellion

Así ambos empezaron un sinfín de ataques a cual más potente para conseguir alcanzar su objetivo. En uno de los intentos Dante perdió de vista por un segundo a su hermano que se le colocó detrás para atacarle con una ráfaga de ese ataque de energía y después le alcanzó atravesando el cuerpo de Dante con aquella espada de ese azul tan intenso lanzada a distancia.

-¡Verg! ¿Qué mierda no entiendes de “eres mi hermano”?- gritaba Dante sangrando por el último golpe recibido de su hermano y rompiendo esas espadas de cristal que el mismo le había lanzado en un ataque defensivo que dio claramente en el blanco.

-Olvídalo de una vez Dante, no soy como vosotros, ¿no lo entiendes? Mírame, somos dos demonios; tú decidiste proteger a los humanos y yo necesito más poder, si no fuera por este aspecto que tienes dudaría de tu mitad demoniaca hermano…- Vergil estaba preparando otro ataque para Dante mientras le decía aquello, buscaba provocarlo y a su vez que lo abandonara.

-Verg… ¿En ese caso que hay de ti, de tu mitad humana?- Vergil paró de inmediato la energía acumulada para el ataque y pensó en las palabras que su hermano le había lanzado como el más poderoso de todos los ataques hasta el momento en sus peleas. Los recuerdos de Vergil dieron un rápido paseo por aquellos últimos días en Devil May Cry junto a su hermano y sus amigos…

-Yo no encajo en ese mundo, Dante; yo soy un demonio. Serví a Mundus en Mallet y disfruté con cada ataque que acerté aun sin ser consciente, y de verdad te necesitaba para conseguir ese poder que nuestro padre tanto se esforzó por encerrar en el Temen-Ni-Gru. Anhelo el poder, y eso no lo puedes cambiar.

Dante estaba paralizado ante las palabras que estaba escuchando, se regocijaba en cada palabra, en cada sílaba que mencionaba. Se sintió totalmente derrotado y con todo aquello volvió a presentar su forma humana cayendo de rodillas mientras la sangre formaba un charco a sus pies.

-¿Y qué hay de nosotros? Todo lo que ha pasado, todo lo que hemos hecho…- Vergil se le acercó entonces a su hermano volviendo a su forma humana también, y cogiendo su rostro con una mano levantó su mirada dejando a la luz esas lágrimas que Dante dejaba caer al suelo mezclándose con su sangre.

-Eso es algo que no puedo cambiar, que somos hermanos.- Vergil se acercó al rostro de su hermano y le regaló aquel beso que sorprendió a Dante y detuvo aquellas lágrimas por un instante. Vergil bajó su mano y aferrando fuertemente el cuello de su hermano le hizo levantarse violentamente y mientras seguía besándolo su mano derecha quitaba el broche de los pantalones de Dante.

Dante entendió al instante que aquella sería su última vez. La fuerza que su hermano ejercía sobre su cuello había disminuido y estaba más atento del miembro de Dante que de lo que estuviera pasando a su alrededor, con las mismas Dante abrazó a Vergil y le quitó aquella gabardina. La desesperación de ambos fue tanta que en pocos segundos los gemelos luchaban por gobernar al otro. Vergil consiguió el liderazgo atando las manos de Dante al suelo con la Force Edge, Dante quejándose por el dolor miró a su hermano con odio y Vergil le devolvió aquella mirada con una sonrisa.

-No voy a tener a menor piedad, Dante.

-… No la tengas…

Vergil sonrió victorioso y rápidamente penetró a su hermano haciéndose hueco en su cuerpo. Dante se abalanzó hacia la boca de su hermano que buscaba aliviar aquel placer con el jugueteo de sus lenguas, y siguiendo con las embestidas de Vergil aquello no le pareció suficiente y empezó a morder los labios de su hermano hasta que la sangre recorría su propia garganta. Aquella espada no fue suficiente para retener a Dante, Vergil era consciente de ello y lo liberó apoyando entonces las manos en el suelo cogiendo así más fuerza para la siguiente embestida que hizo gemir en voz alta a su gemelo menor. Dante, al sentir la libertad que se le había concedido, se aferró a la espalda de su hermano, arañó y mordió la espalda y el pecho de su hermano hasta que en una mezcla de dolor y pasión Vergil miró a Dante a los ojos y aceleró las embestidas. De pronto Dante consiguió dar la vuelta dejando a su hermano debajo de él; respiraba muy fuerte, ambos lo hacían.

-Dame un respiro, me estoy desangrando…

-¿Sólo tú? ¿Qué demonios es entonces todo esto?- le dijo con un rápido gesto señalando su pecho

-No habrá una próxima vez, ¿verdad? Esta vez no volverás…

-Esa es mi intención…- Dante bajó su mirada e hizo un ruido con el que Vergil asumió que su hermano no estaba conforme con aquella situación.- Lo intenté, Dante… de verás que lo intenté.

-Entonces, haz que sea lo más doloroso y vergonzoso posible, no quiero olvidar esto…

Vergil se apoyó con la mano izquierda en el suelo quedando sentado teniendo aun a su hermano encima, empezó a masturbarlo suavemente haciendo que se rindiera ante tal sensación y mostrara un rostro realmente triste y corrompido por el placer. Y con ello el cuerpo de Dante que pedía más y más se movió sobre la pelvis de su hermano provocando al mayor.

Cuando Dante se fijó en el rostro de su hermano mayor forzado a abrir los ojos por un extraño sonido que había oído proveniente de Vergil se dio cuenta que incluso él estaba llorando, que su frío hermano mayor estaba llorando… Y aunque su razón le pedía que parase y hermano entre lágrimas y débiles sollozos le pedía más y más. Dante, totalmente inclinado y abrazado a su hermano, besándolo y entrelazando aquellas lágrimas Vergil mostró una dulce sonrisa antes de llegar a aquel orgasmo que los consumió por completo a ambos.

-Buenas noches, Dante.

Fue lo último que Dante pudo oír antes de reaparecer de nuevo en aquella calle y sin rastro de su hermano o de ningún portal al mundo de los demonios. Dante estaba de pie vestido, como si nada de aquello hubiera pasado, pero se sentía cansado y aun tenía sangre en sus manos y en sus labios. No pudo dormir aquella noche.

-¿Dónde está Vergil?- preguntó Patty haciendo de Dante abriera los ojos de pronto y ocultando su cara bajo aquella revista que se había colocado para dormir la niña no vio aquellas lágrimas.

-Cómo voy a saberlo, tiene por costumbre desaparecer…

-¿Ha pasado algo?- preguntó Trish que había entrado junto con la pequeña

-Esta vez no va a volver…

jueves, 14 de febrero de 2013

ESPECIAL SAN VALENTÍN: Día de San Valentín

Estaba en un lugar oscuro, intentaba moverme pero el cuerpo me pesaba demasiado, miraba a todos lados con la esperanza de que algo me mostrara o me diera una pista de dónde estaba, pero todo seguía oscuro. Parpadeé para aclarar mi vista y forzar de alguna manera a que mi vista se acostumbrara a tanta oscuridad, pero solamente distinguí algún reflejo en una pared. Sólo podía contemplar mi figura.

Por miedo a tropezar simplemente dejé de moverme, volteé la cabeza un par de veces más cuando algo, de pronto, se plantó frente a mí. Estaba quieto a escasos centímetros de mi cuerpo; podía sentir su presencia y miré un poco hacia arriba, lo único que pude saber es que era más o menos de mi misma altura. Intenté mover mis manos para tocar aquella figura, pero no podía, rápidamente giré mi cabeza hacia dónde algo me impedía mover mis manos. Una cuerda, una cuerda que sujetaba mis manos a algún lado en el suelo. No estaban excesivamente tensadas ni apretadas, pero obviamente no podía desatarlas; seguramente tenían anclaje a cada lado de mi cuerpo. No me había dado cuenta hasta ese momento.

Oía unas risas a mi alrededor, no sabía de dónde o de quién eran, entonces oí las pisadas de alguien más acercándose por detrás, posiblemente esa persona estaba descalza. Se paró también muy cerca de mí ¿De qué iba todo eso? Miraba a todos lados buscando algo que me ayudara a entender qué era lo que pasaba. Seguía sin poder ver más allá de las figuras que había delante y detrás de mí.

Una voz grave y mecanizada empezó a dar órdenes mientras estas sonaban una y otra vez repitiendo la misma frase que había dicho hacía unos segundos…

-Qué empiece el espectáculo.

Miré instintivamente hacia arriba buscando de dónde provenía esa voz cuando unas manos me rodearon la cara, otras manos se deslizaron por mis caderas y empezaron a estimular mi entrepierna. Se me engarrotó todo el cuerpo, ¿qué era aquello? Las manos hicieron fuerza para acercarme al rostro de aquella primera persona frente a mí que se colaba en mi boca para juguetear dentro de ella. Puesto que ya había comprobado que no llegaría al primer cuerpo intenté quitarme aquellas manos de mi alrededor, pero no podía moverme más que pocos milímetros. Intenté gritar como si eso fuera a parar a aquellas personas, pero estaba gimiendo más que quejándome. No podía controlar mi propio cuerpo.

La persona de detrás entonces se puso de rodillas y movió sus manos hasta mis muslos para lamer aquella zona que antes estimulaba, el primero seguía aferrándome con fuerza el rostro mientras se separaba de mí para bajar a mi cuello. Quería gritar pero no pronunciaba ninguna palabra, simplemente estaba gimiendo. Seguía bajando aquella persona frente a mí hasta pararse en el pecho donde se recreó mientras que la otra persona empezaba a introducir sus dedos, seguramente los lamió primero también y comenzó a estimularme de nuevo con sus manos. Mis piernas empezaban a flaquear, ya no soportaba mi propio peso y el placer, lo único que podía asegurar es que estaba gimiendo y perdiendo la fuerza en mis piernas.

-N…na… no aguanto de pie…- intenté que se oyera lo más claro posible.

De nuevo esas risas se oyeron por la sala, pero venían del mismo altavoz que provenía la otra voz… ¿Dónde estaba, qué me estaban haciendo? El que estaba delante de mí se separó y me prestó sus manos, me indicó que podía ponerme de rodillas mientras el que estaba detrás de mí se apartó para dejarme maniobrar. Podía sentir el suelo con mis rodillas, estaba frío, mis ataduras ya no estaban tan tensas y me dejaban más libertad de movimiento que rápidamente fue remediado cuando me empujaban para que me adelantara, no sabía a dónde ni como, si quiera como consiguieron que me quedara a cuatro patas en el suelo; no sabía si habían cambiado de posición, si había más gente allí o no; de pronto un objeto alargado entró fácilmente, seguía gimiendo. Me masturbaban mientras aquel objeto seguía entrando y saliendo rápidamente, alguien había vuelto a besarme frenéticamente, aquellas manos seguían tocándome, acariciando mis pezones… Estaba perdiendo el sentido de todo, si me gustaba o no en aquel momento no era lo importante, estaba a punto de correrme y del orgasmo a tal punto que todo lo demás me era más que indiferente.

Aquella persona que estaba delante de mí me obligó a levantarme dejando mis brazos hacia atrás por el efecto de aquella cuerda, siguió tocándome mientras desesperadamente me besaba y me acariciaba y la persona de detrás me masturbaba con frenesí hasta que los gemidos fueron aumentando tanto que la primera no podía mantener sus besos y se separó de mí para bajar al cuello y clavícula mientras yo incapaz de hacer nada más simplemente gritaba excitada por aquel orgasmo que no me dejaban acabar.

…

Me desperté y me levanté rápidamente de la cama cuando ese maldito despertador sonó…

-¿Qué… coño…?- Miré el despertador y apagué la alarma…- Dios, 14 de Febrero… ¿ya son las nueve? Cinco minutos más…- Pero no podía relajarme, ese sueño me estaba persiguiendo y no podía relajarme… No podía quitarme esa maldita imagen del sueño… y tampoco podía moverme excesivamente de ninguna manera. Sabiendo que no había otra manera empecé a masturbarme de nuevo con el recuerdo de aquel sueño, tocándome, repitiendo algunos de sus movimientos e imaginando que esas manos que me tocaban no eran las mías… Imaginándome que eran lo que yo quisiera en ese momento y llegando por segunda vez, más o menos, en esa misma mañana del día de San Valentín un orgasmo tremendamente placentero me recorrió el cuerpo de pies a cabeza.

Estaba en la cama mirando al techo, miré el despertador y viendo que era ya la hora me levanté, me dirigí al aseo y una vez en la puerta a punto de salir me quedé mirándome en el espejo durante unos segundos…

-Bueno, no está mal para empezar un día como este…

jueves, 3 de enero de 2013

Ha sido muy divertido... (FanFic Underdog - Noiry)



-¿De qué te ríes ahora?

-Acabo de recordar lo molesto que te pusiste cuando dejé que esa chica se acercara a Dog para que le salvara... Fue muy divertido.

-¿Y a qué viene eso ahora? Pensé que ya había quedado claro que hiciste trampa.

-¡Oh! Todavía estás molesto. Vamos sólo fue un capricho, no fue para tanto. Me pregunto cómo le irá 
después del lío que él sólo montó…

-Claramente y gracias a ti, debe seguir vivo, ¿no?

Dios, de nuevo molesto, se levantó de aquel asiento y tras decir aquello se fue de aquel parque en el que a él y a Muerte les gustaba pararse de vez en cuando y jugar al ajedrez. Muerte siguió sus movimientos con la mirada y lo observó mientras, sin rumbo fijo, se dirigía a algún lugar reviviendo en sus recuerdos aquella conversación que le había recordado a su compañero.

Muerte sonrió levente al observar como herido Dios seguía alejándose sin pensar por un momento en dar marcha a atrás; él también se levantó y lo siguió rápidamente hasta que entre los árboles lo lanzó hacia la frondosidad y se quedó frente a él evitando que pudiera seguir avanzando.

-¿Qué haces?- le dijo aun molesto y esperando, serio y calmado, una explicación a ese comportamiento.

-No puedes seguir enfadado por aquello siempre, fue simplemente un gesto rebelde, que por cierto, le dio mucha más vivacidad y diversión al asunto.

-Por tu parte quizá, él casi la mata.- cruzó sus brazos y a pesar de estar molesto seguía hablando tranquilamente.

-Qué exageración, era normal después de lo que ella le dijo… Creo que ya es hora de ir olvidando eso, no sabía que fueras tan rencoroso.- Muerte inclinó un poco la cabeza y cerró los ojos como si no fue importante, sin embargo hizo que Dios si se molestara más.

-Se acabó. No tengo por qué aguantar esto, sabes perfectamente que eso no está en las normas, él debía morir, ¿qué hubiera pasado si no hubiera parado hasta asfixiarla? Déjame marchar no voy a seguir con esto.
Dios se encaminó frente a Muerte hasta que éste lo detuvo de nuevo cuando pasó a su lado, lo miró a los ojos con una mirada totalmente diferente, desafiándolo y con una media sonrisa en los labios que no le dio muy buena espina al primero.

-¿Qué?- dijo de nuevo mientras observaba a su opresor con aquel rostro.

-A veces me es difícil recordar lo fácil qué es que llegues a este extremo, te queda muy sexy- dijo mientras caminaba para acercarse a él y éste a su vez retrocedía nervioso imaginándose que estaba en un “pequeño” aprieto.

-Estamos en un parque, Muerte contrólate, hay niños.

-De verdad crees que eso va a detenerme, no nos verá nadie. No siempre y cuando no queramos…

Aquel árbol que le detuvo el paso a Dios mientras retrocedía fue la oportunidad que Muerte aprovechó para pegarse a él y mirarlo a aquellos ojos. Ciertamente nadie se había percatado de que estaban en el parque jugando al ajedrez, nadie había oído ni una sola palabra de lo que dijeron, nadie sabía que ellos, nadie sabía que Dios y Muerte estaban allí, tan cerca de tanta gente.

Muerte lo acorraló apoyándose también en aquel árbol con el ante brazo izquierdo mientras que su mano derecha palpaba la entrepierna de su víctima. Dios bajó su mirada hasta aquella mano intrusa y, con desesperación y torpeza necesitó mucha ayuda para quitar la mano que se aferraba con más fuerza cuando él intentaba quitarla.

-Este tipo de comportamiento por tu parte me hace pensar que te gustaría que fuera un poco más violento…

-Quita esa mano, no voy a perdonarte aquello por mucho que hagas o intentes.- dijo intentando apartar aquella mano del botón del pantalón.

-Deberías disfrutar un poco de ti mismo…- le dijo susurrándole al oído mientras metía su mano a través de su ropa para tocar directamente su pene. –Conozco tus gustos no te pongas tan exquisito.

-Cállate.- decía dando por perdida la resistencia y mientras sujetaba la mano derecha de Muerte su izquierda baja intercalándose entre la mano quieta y relajada de Dios. Su cuerpo hacía tope con el tronco para sujetar a su presa en medio, lo que a su vez hizo que la mano derecha de la presa se aferrara a la cadera de Muerte.

Segundos después, Muerte pasó a besar el cuello de Dios a la par que desnudarlo apoyándose en el árbol y dejando sus manos libres haciendo fuerza con su propio cuerpo para que él no escapara; estaba preparando su terreno. Fue entonces cuando se alejó un poco de él para contemplar su figura desnuda mientras jadeaba apoyado en el tronco.

Cuando se dio cuenta de cómo Muerte lo miraba lo desafió con un gesto provocador a la par que desafiante que terminó por encender el deseo de Muerte, que avanzó hacia él y en el instante en el que Dios parpadeó Muerte estaba mostrando aquel cuerpo desnudo rodeándolo con los brazos y mordisqueándole la oreja.

-Disfrutas viéndome sufrir… ¿verdad?- le susurró Dios entre jadeos

-¿Sufrir?- sonrió Muerte al escuchar eso. – No creo que esto sea un castigo para ti.

-No puedes hacerme esto cada vez que te plazca-

-No veo quejas por tu parte.- Dios se dispuso a rebatir aquello cuando Muerte cerró su boca con la suya, vio como Dios cerraba los ojos dejándose llevar por aquel beso tan profundo, Muerte también deseó sentir aquella lengua juguetona. De pronto sintió como los brazos de Dios se aferraban fuertemente a su espalda y como una de ellas se entrelazaba con su cabello. Miró de nuevo separándose lentamente de Dios y vio aquel rostro deseoso de más. En ese momento Dios también miró a Muerte y lo acercó a él susurrándole que quería más.

Decidió entonces que era momento de seducirlo hasta que no pudiera resistirlo más, Muerte lamió el cuerpo de Dios pasando por el cuello, el pecho y bajando hasta arrodillarse ante su miembro. Al instante comenzó a succionar haciendo que su presa se inclinara y pusiera sus manos en su cabeza mientras gemía incontrolado de placer. Muerte miraba de vez en cuando los gestos que su acompañante le mostraba, estaba excitado, perdido en aquellas sensaciones.  Decidió subir de nuevo y continuar masturbándole mientras besaba y lamía su torso y pecho; observó cómo se apoyaba en el tronco del árbol respirando muy fuerte, excitado, nervioso y sin soltar el cuerpo de su observador.

Ver a Dios así fue suficiente para que Muerte dejara de tocarlo para pasar al siguiente paso. Dio rienda suelta a su  deseo por aquel cuerpo que tenía frente a él, Dios se abrazó a Muerte por el cuello y cuando Muerte cogió uno de sus muslos simplemente levantó sus piernas, estaba ansioso, ambos los estaban, daba igual las veces, daba igual cuantas veces le hiciera lo mismo no podía evitar caer de nuevo en ese juego. Muerte sonreía mientras observaba los gestos y las muecas que Dios hacía sin ser consciente, dejándose llevar por el placer carnal.

Llegó un momento en el que el deseo de Dios le hizo aferrarse muy fuerte a uno de los brazos de Muerte y a su cabello mientras se lanzaba a los labios del mismo para callar aquel orgasmo que explotaba en un millón de sensaciones mientras Muerte seguía con aquellas embestidas para que el placer de ambos fuera máximo con una intensidad aún mayor.

Dios se quedó abrazado a Muerte durante bastante tiempo hasta que consiguió relajarse, después de eso simplemente se vistió y observó de nuevo a Muerte mirándolo atentamente.

-No creas que he cambiado de idea con respecto a lo de antes… pero tengo que reconocer que es cierto, fue una buena elección a fin de cuentas.

-Sí, tal como te he dicho, ha sido muy divertido…

-¿Ha sido…?

Muerte comenzó a andar, ya vestido, alejándose de la frondosidad de los árboles y volviendo al mundo normal, Dios le siguió rápidamente y le preguntó a qué se refería con ello.

-A eso mismo…

-Estaba todo planeado… - dijo dándose cuenta de todo

-No, ¿cómo puedes pensar algo así de mí?

-Otra vez… Eso no cuela conmigo, lo tenías planeado…

Muerte paró en seco y se giró para ver como Dios llegaba a su lado, lo cogió por la espalda y besó sus labios suavemente una última vez.

-Sí, así es… 

viernes, 28 de diciembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 17



Ambos miraron a Karina y se cruzaron unas miradas deduciendo qué estaba pasando entre ellos.

-Hey, tortolitos vámonos a tomar algo, este conciertazo hay que celebrarlo- dijo Cris alejando así a todas las féminas que se intentaban acercar a Kai o a Noah.

-Como te pasas- dijo Noah percatándose del efecto

-No te quejes, ha sido rápido y efectivo.- dijo Kai victorioso mientras Noah lo seguía con la mirada mientras avanzaba para unirse con las pequeñas. –Sabes una cosa Naia, el lunes van a traerme unas nuevas golosinas, si pasas te daré unas cuantas gratis para que las pruebes.

-¿En serio?

-¡Claro!- afirmó Kai- os daré unas cuantas a cada una, pero sólo a vosotras.

-¡Genial!- gritó también Clara, la hija de Jhon

-No os dejéis engañar, cuando tengáis cierta edad os perseguirá como un viejo verde, no es tan bueno como parece…- dijo Noah caminando a pocos pasos tras él.

Kai le dedicó una bonita y simpática mirada de odio parándose de golpe y esperando la llegada de Noah que al pasar por su lado le regaló un besito cariñoso en los labios. Aquel gento impactó a Kai, pero a la par fue la prueba necesaria para saber que aquella relación iba muy en serio por parte de ambos. Un coro de vitoreos románticos comenzaron a sonar en la calle; nada, absolutamente nada podía deprimir ni molestar a ninguno de los componentes del grupo aquella noche.


Unos años después el grupo había llegado bastante lejos, ya contaban con giras nacionales y algún que otro concierto fuera del país; se habían colado en las lista de ventas y eran fácilmente localizables en las emisoras de radio.

La vida de todos se había complicado un poco y parecía un poco más difícil seguir con las clases rutinarias que tenían cada uno por su cuenta. Finalmente Jhon, ahora esposo de Karina, se hizo cargo del grupo ayudado por Al. Dan había conseguido abrir su propia escuela de bajista en la que Noah se había colado para dar clases también de vez en cuando. Al estaba a cargo de la tienda de sus padres y se pasaba de vez en cuando, no obstante había contratado a un par de chicas para atender la tienda. Cris tenía muchos problemas con las y los adolescentes del colegio dónde daba clases de música y normalmente era acosado por sus fans para alguna foto y autógrafo.

Karina había dejado ese trabajo en el centro comercial ya que el sueldo de Jhon junto con las ganancias del grupo se habían hecho notar en la casa y podían ir mucho mejor económicamente sin ese sueldo. Naia estaba en el instituto y tenía muy claro que quería seguir los pasos de su madre siendo una cantante y guitarrista de un grupo de Rock que había formado en clase debido al éxito del grupo de su madre; para asegurarse de todo ella no decía nada de su madre hasta que fuera estrictamente necesario.
Por otra parte…

-Noah te están llamando por teléfono…

-Déjalo sonar…

-Es Naia- dijo Kai llevándole el móvil

-Escúchame, dile a Kai dos cosas, que se apunte mi móvil y me llame y que me enseñe a hacer una tarta decente, he buscado recetas por internet pero no me sale ninguna… ¡AYÚDAME!

-¿Qué pasa? ¿Por qué están tan desesperada?

-Pues porque sí.- Naia colgó sin avisar el teléfono.

Noah explicó confuso la situación a Kai y este la llamó en cuestión de segundos. Noah se fue a la cocina a picar algo de la tarta que quedaba en la nevera. De vez en cuando Kai hacía ese tipo de cosas por gusto. Se preguntaba que quería Naia en ese tono y después dijo

-Estos adolescentes de hoy día… Quién los entiende…

-Pues está muy claro. Le gusta un chico y quiere impresionarlo- le contestó Kai

-¿Qué chico? ¿Y por qué te cuenta esas cosas a ti y no a mí?- dijo Noah molesto

-Quizá sabe que eres un picaflor y que no sabes cocinar.

-Sí se cocinar, pero a ti te sale mejor. Tú eres el chef.

Pocas horas después Naia entraba por la puerta de la casa dando mil gracias a Kai por aquel favor. Entonces dejó el bolso en el sofá y sacó unos papeles para entrar un momento a la habitación dónde Noah solía trabajar en las canciones y las clases.

-¿Me das tu opinión mientras hago la tarta? Gracias.

Noah apenas pudo levantar la vista de la partitura cuando sólo quedaba la sombra de la joven… Se levantó cogió el papel y se acercó a la cocina para ver qué estaban haciendo.

-Mira te lo explicaré mientras cada uno hacemos una, ¿te parece?

-Vale.

Noah miraba desde detrás a ambos trabajar en aquel pastel mientras repasaba la evolución de la relación que todo el grupo había tenido a lo largo de su carrera. Al principio era él el que no soportaba que ella estuviera cerca, aunque nunca se lo había dicho a la niña ni a la madre; pensaba que Noah la quería más que a él. Con el tiempo Naia empezó a buscar chicos parecidos a Kai, seguramente por el buen recuerdo de los dulces, aunque con un físico parecido al de Noah. De esta manera acabó en una relación de amor odio con el guitarrista del grupo.

Naia se había convertido en una mujer muy parecida a su madre,  era de carácter fuerte con vestimentas muy macarras y algo rebelde. Su hermana era menos conflictiva y ayudaba a su hermana con los deberes y parecía la niña que todos deseaban, lo que nadie sabía es que a pesar de su vestimenta más moderna y con colores vivos ambas tenían un espíritu totalmente rockero.

-Muchas gracias Kai. Te debo una de las gordas.- dijo yéndose corriendo y con cuidado de no derramar el pastel y con la partitura en la mano

-¿En qué estás pensando Noah?

-¿Recuerdas cómo nos conocimos? Yo no recuerdo ningún pastel ni nada romántico, sólo gominolas, sexo… y Rock&Roll…

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Gracias por acompañar a esta serie hasta el final!! Si os pasáis por descargas podréis descargaros el FanFcic completo en formato digital (PDF) totalmente gratis ^^

Muchas gracias a todos, nos veremos pronto con otra serie!

viernes, 21 de diciembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 16



Abrió con cuidado la puerta de la habitación de Kai y se acostó tras él, por fuera de las sábanas vestido tal como iba. Se había quitado las botas y había pasado el brazo derecho sobre el cuerpo de Kai abrazándolo y apretándolo levemente hacia él.

-¿Vienes a consolarme?- dijo Kai muy agrio.

-No seas así conmigo; no quiero discutir contigo, mañana te ayudaré a despachar por la mañana mientras haces de nuevo la tarta ¿qué te parece?- Noah estaba hablándole muy bajito

-¿Acaso te ha bajado la regla?- dijo Kai relajando un poco el todo de voz y entrelazado la mano con la de Noah

-Creo que no, pero ya no estoy seguro…- dijo con una risilla cómplice.

Kai arrastró a Noah dentro de la cama y empezó a desabrochar el pantalón del menor muy rápido, no estaba de humor y sabía que iba a ser de nuevo violento con él y era por esta segunda razón por la que Noah tenía pocas ganas de nada.

Cuando Kai ya tenía a Noah excitado y bajo él a punto de penetrarlo él se esperó a qué fuera él mismo quién le diera la orden mientras se lo proponía suavemente al oído y continuaba tocándolo dejándolo siempre con ganas de que continuara.

-Kai…- intentaba decir entre gemidos- se cariñoso conmigo hoy…- se había girado lo suficiente como para dejar libertad en el pecho a las manos deseosas de Kai, rozar sus labios con los propios de la víctima y mirarlo, por primera vez posiblemente, con cierta ternura en la mirada.

Y Kai obedeció en la medida de lo posible. Sus manos no dejaron de tocarlo, sus labios sólo se separaban pocos centímetros, había girado el cuerpo de Noah para poder mirarlo sin necesidad de difíciles controversias por parte del solicitante y para poder oír y ver aquellos gemidos y gestos informándole de su satisfacción.

Las dulces, lentas y penetrantes embestidas que Kai regalaba con toda la ternura posible eran más placenteras que las de aquella misma mañana, las manos que le servían de apoyo se entrelazaron con las de Noah que había soltado la almohada para unirlas junto a su amante.

Sin embargo aquella acción tan satisfactoria sirvió de poco, porque la excitación que les provocaba hizo que aquello terminara antes de lo que habían imaginando. Fue entonces cuando Kai, más tranquilo, preguntó por el ensayo y fue entonces cuando descubrió que había detrás de tanto cariño.

-Nos han cancelado el concierto del viernes, el del festival. Al parecer no les terminaba de gustar y nos han sustituido por otros…

-¿¡Qué!? ¿Va en serio?

-Sí…- dijo algo deprimidillo y mirando hacia otro lado

-Qué cabrones… Aun así tenéis que seguir esforzándoos por los otros.- dijo acariciando la cabeza de Noah.

-Ah, por cierto no te lo había dicho… pero el miércoles me voy de excursión con Naia.

Al oír Naia y relacionar todo lo que vendría desarrollado con ello paró aquellos mimos y dejó los brazos a ambos lados molesto

-¿Kai?- le llamó Noah – Vamos no me digas que estás otra vez celoso de ella…

-Esa niña te disfruta más que yo- se dio media vuelta herido, tapándose hasta el cuello a pesar de ser julio y cerró los ojos pensando que definitivamente ese día era horrible.

Noah se había quedado patidifuso, no se esperaba aquella reacción por parte de él, seguía celoso de una niña a la que él mismo había mimado cuando le compraba chucherías. No obstante Noah suspiró e incorporándose levemente sobre kai empezaba a tocar a su acompañante mientras le hablaba al oído.
-Vamos esa niña sabe perfectamente que yo sólo te pertenezco a ti… Deja de ponerte celoso por una cría a la que tú mismo has mimado en la tiendo y vuelve conmigo… Aun no estoy satisfecho…

Claramente fue aquella última frase la que volvió a encender a Kai aunque también contaron las caricias en el cuerpo de Kai, los besos y los pequeños mordisquitos que había descubierto como debilidad aquella mañana.

Y de nuevo vuelta a empezar, sólo que aquella vez no fue todo tan cariñoso.

Unos cuantos días después, Kai volvía a casa después de un día de trabajo y miró la hora, después se fue a la cocina y al ver aquel post-it en la nevera se duchó y salió corriendo hacia aquel pub que mencionaba el papel.

Cuando llegó estaban a mitad de aquella canción que había visto de vez en cuando sobre la mesita de noche de Noah, era potente a pesar de ser triste. Un grupo de Rock duro que hacía saltar y vibrar la sala completamente. Pero sus ojos simplemente se centraron en Noah, a la derecha de Karina, vestido con una camiseta cortada por los hombros negra y unos pantalones negros bastante ajustaditos, unos botines militares no atados del todo, aquellas pulseras de cuero sintético y tachuelas, el cabello lago y suelto apelmazado por el sudor de los focos y la energía depositada.

Fue entonces cuando escuchó por primera vez cantar al hacer los coros sin la voz de Karina. Después de haber observado a Noah se fijó en el grupo en sí, eran buenos, incluso la cantante transmitía esa fuerza; Jhon se le acercó por detrás con las niñas y le pidió que le siguiera para el lugar dónde él estaba.

-Sé sincero kai, ¿te esperabas algo así?

-Para nada, pero la sorpresa ha sido muy grata.

-Están magníficos. Todos ellos.

-Sí…- Si a Kai le había quedado una mínima duda de lo que sentía por Noah en aquel momento, en aquel concierto todas sus dudas habían desaparecido.

Cuando todo terminó Kai se acercó para darles la enhorabuena al grupo, entonces todo el mundo lo acogió como uno más con la emoción del momento. Noah fue separado un momento por los alumnos que habían ido a verle y tras acabar una chicas sinuosas se le acercaron más de lo debido.

-Tranquilo Kai siempre tiene ese efecto en las mujeres después de un concierto…- Kai miró a Dan mientras le golpeaba con el codo y se imaginó que sabían exactamente lo que pasaba.

Cuando recogieron y salieron del local fue entonces cuando una mujer de la edad de Kai se le acercó a éste y le propuso ir a tomar algo. Kai parecía notar la presión de la mirada de Noah y rápidamente se deshizo de ella.

-Sois tal para cual…- dijo Karina entre risas

viernes, 14 de diciembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 15



Y sin darse cuenta llegó el último ensayo antes del concierto, y fue al poco de empezar cuando una llamada al móvil de Al paró el ensayo. Éste contestó la llamada y se alejó del local encaminándose hacia la calle.

-¿Y bueno como te va viviendo con Kai? El otro día pasamos por la tienda y lo vi bastante bien.- dijo Karina-

-Kai es el tipo que hizo la tarta, ¿verdad? Estaba buenísima.

-Sí… y él tampoco está mal…- dijo Karina con una mirada claramente sinuosa dirigida a Noah.- En serio, ¿qué hay entre vosotros dos? Ya me mosquea el no saberlo.

Esa pregunta era demasiado para él, intentó hacerse el loco por un momento y evitar la pregunta, pero sabía perfectamente y sentía las miradas de todos taladrando su espacio personal y no tuvo más remedio que contestar, pero antes de poder decir nada claro Al entró en el local.

-Tío, vaya mierda. Nos han cancelado la actuación de teloneros el 20 de Julio y han puesto a otros, al parecer no les terminaba de gustar nuestro estilo para ponerlo en el festival.- Al estaba derrotado y escupía esas palabras que obviamente eran un mazazo para el grupo.

-¿Qué dices?- dijo Karina

-Lo que oyes, ni siquiera me han dicho el grupo que nos remplaza, vaya cabrones…- continuó Al

-Joder, tío que putada, era la oportunidad perfecta para conseguir más gente… ¿cómo se les ocurre avisar con un par de días?

-No llegan si quiera a dos días.- dijo Noah

-Bueno… ¿y qué hacemos?- Dijo Cris

-Pues seguir ensayando para las otras actuaciones… No olvidemos que estamos en mitad de la cuesta, tenemos que seguir tirando- dijo Dan, era el más ilusionado con el festival pero claramente no tenían más opción que esa, -era la primera por lo que tenemos más tiempo para mejorar las otras.

-Pero es una putada de todas maneras…

Noah paró de pronto cuando oyó la persiana subiendo para dar paso a Jhon con las pequeñas, al ser viernes habían decidido ir a por Karina la terminar el ensayo, pero las pequeñas se habían impacientado y habían ido antes de hora. Mientras la hija de Jhon junto con su padre iban a otra habitación para beber agua e ir al baño Naia se quedó junto a Noah y rápidamente le preguntó por Kai… Noah estaba otra vez entre las cuerdas.

-Sí venga dinos que hay entre vosotros.- siguió Dan para seguir la coña, pero se quedó bastante perplejo cuando Noah contestó a la pregunta.

-Estamos saliendo…- intentaba estar orgullosos de ello, que lo estaba en el fondo, pero… no era algo fácil de decir.

-¿Es en serio? Joder tío no me lo esperaba- dijo Cris

-No seas estúpido ahora, yo os apoyo un montón Noah, hacéis una pareja estupenda.- afirmó Karina

-No me lo esperaba, ¿es en serio la relación?- dijo Al

Un sinfín de preguntas y frases embarazosas llovieron en el local y Noah sólo escuchó una voz muy aguda que simplemente le dijo:

-Kai es muy bueno, a mí me regala cosas, asique si sois felices es genial. Igual que mamá. Además si os gustáis no hay más que hablar.

Noah totalmente impactado por la sentencia de esa pequeña niña dejó la guitarra en su apoyo y se puso de rodillas delante de ella como si se tratara de un caballero frente a su dama, le cogió de las manos y le agradeció aquellas palabras y le regaló un beso en la mejilla.

Karina lo miraba intrigada y algo molesta por usar esa técnica con su hija, la pobre acabó roja como un tomate e inmóvil frente a su madre que tras aquello decidió que era hora de dejar por ese momento el ensayo.

Al volver a casa de Kai descubrió que él aun no había regresado; intentó llamarlo cuando se dio cuenta que no tenía tampoco su número, eso volvió a recordarle que estaba tan acostumbrado a tenerlo en casa que nunca le había hecho falta. Cuando estaba buscando algún número por la casa para localizarlo la puerta se abrió y apareció el pastelero muy serio.

-¿Ya estás aquí? Ha sido un ensayo algo rápido ¿no?

-Sí…- no sabía si decirle aquello o no. Kai ya estaba en la cocina sacando la cena de la nevera, Noah lo notaba muy frío y eso le ponía nervioso.- ¿Va todo bien?- le preguntó sentándose frente a él.

-Ha sido uno de los peores días de mi vida… Qué puto asco dan los niñatos.

“Puto asco” nunca, en el tiempo en el que había conocido a Kai él había oído semejante palabro, obviamente algo malo había tenido que pasar.

-Tranquilízate, ¿qué ha pasado?

-¿Que qué ha pasado? Pues que no tienen nada mejor que hacer que entrar una banda de 4 y empezar a destrozar el escaparate con las tartas que tenía de muestra y se han llevado varias cosas de la tienda. Imagínate la escena, tenía a un par de críos dentro.

-¿Estás bien, te han hecho algo a ti a los críos?- dijo Noah rápidamente preocupado.

-No, pero me he tenido que quedar hasta ahora limpiando y arreglándolo todo.

-Entonces ya está, mañana puedo ayudarte si quieres, al menos por la mañana. Podrían haberte herido o a los críos.

-No es eso lo que me molesta, si no que tenía que entregar una de las muestras que me acababan de llegar y cuando la iba a guardar me la han tirado… No tengo hambre, come lo que quieras me voy directamente a la cama.

Kai se levantó de la mesa y tal como dijo cerró de portazo la habitación dejando la casa con demasiado silencio. Noah acabó de cenar muy rápido, tampoco tenía muchas ganas de nada, se le habían juntado dos malas noticias. Recogió y fregó lo que habían utilizado y se dirigió a la habitación de Kai en busca de mimos o algo que le quitara un poco el malestar del cuerpo, nunca había visto a Kai así y no quería verlo así. Tampoco podía negar que estuviera más sensible por el concierto cancelado que tenía a todo el grupo lleno de alegría y energía. 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock& Roll 14


-¿Qué?- Kai lo miraba

-Eres mío

Kai se abalanzó sobre Noah atacándolo y empujándolo hasta pegarlo contra la pared acorralándolo. El menor quería deshacerse de aquellas manos que le sujetaban mientras aquel beso deseoso y provocador le nublaba las ideas. Consiguió sujetar a Kai haciendo que retrocediera hasta la pared de enfrente y entonces éste lo miró provocándolo.

-Mañana tengo que madrugar, no empieces.- Noah no estaba para bromas

-¿Tanto te pone pelearte conmigo?- Kai lo estaba provocando, intentaba desabrochar el pantalón de Noah y seducirlo para que cayera de nuevo. Noah lo miró a los ojos con una mirada desafiante y le dejó bien claro el concepto.

-Mucho…- cogió la mochila de su ropa y la guitarra y se encaminó al cuarto que le había dejado anteriormente Kai.

-Espera… repite eso- Dijo mientras lo seguía hasta la habitación quedando fuera tras el portazo- vamos dilo o no te daré el amplificador y las cosas para la clase de mañana.

-Cállate- le gritó desde el otro lado. Se estaba cambiando y de paso adelantó la alarma debería pensar algo por si necesitaba quitárselo en serio.

Por un momento se quedó mirando al techo pensando si estoy había sido una buena o mala idea, si aquella confesión tan… rara había sido una buena idea; tampoco le había dado mucho tiempo a pensarla simplemente la soltó sin pensar en las consecuencias. ¿De verdad sentía eso que había dicho? ¿De verdad le excitaba que, no sólo le hiciera rabiar, si no que también se pelearan?... Obviamente era una relación autodestructiva.

Cuando se despertó a la mañana siguiente sintió un brazo sobre su cuerpo que, lógica y extrañamente, no era suyo; levantó con tanta rapidez las sábanas para ver quién era y dónde estaba que casi saltó saliendo él mismo de la cama. Eran las ocho y media de la mañana y estaba extrañamente en ropa interior…

Cuando vio a Kai metido en su cama se tranquilizó a la par que quiso matarlo, y de la manera más ruin que en ese momento se le ocurrió empezó a zarandearlo. Muy nervioso el mayor se despertó y de mal humor miró a Noah que estaba riéndose victorioso y cruzado de brazos en el lado interior de la habitación.

-Ya podías haberme despertado con un poco más de cariño…- se quejó Kai

-¿Con cariño? ¿Qué mierda estás haciendo aquí?

-¿Qué dices? Pues me colé en el cuarto y al verte dormido me metí para estar contigo- dijo levantándose costosamente y dirigiéndose al aseo. -¿Qué hora es?- preguntó

-Las ocho y treinta y dos.- le dijo mientras se llevaba la ropa al baño para acicalarse y seguir con su rutina.
Cuando se encerró en aquella mampara en la ducha Kai ya había planeado su atentado, esperaría a que el agua se templara y lo atacaría sin piedad, le haría pagar por lo que le hizo anoche.

Noah abrió los ojos al sentir el aparato de Kai pegado a su trasero y observó las manos a ambos lados acorralándolo de nuevo contra la pared, se quedó totalmente quieto, desvió la mirada hacia detrás encontrándose de golpe con la mirada de éste y sentía como las manos se despegaban de la pared para rodear su cuerpo y con la frente acariciar la cabeza de Noah.

-¿Qu… qué haces?- dijo con miedo

-Sabes lo que quiero.- Sus manos ya se habían apoderado del pene de Noah- Anoche me dejaste muy mal y apenas pude dormir… hoy necesito mimitos.

-Y ¿tiene que ser ahora…?- pero mientras hablaba a Noah ya se le había puesto dura, lo que hizo que su rostro cambiara a sorpresa y miedo, Kai siendo consciente de esto se apresuró a besarlo haciendo un efecto instantáneo en su propio aparato.

-¿Quieres que te deje así ahora…?

Pero lo que Kai no se imaginaba hasta que vio la cara de Noah es que aquella mañana él mismo estaba bastante accesible y no pudo contestar, Noah sabía que Kai se estaba aprovechando de su situación y eso simplemente lo excitó más. Cuando el mayor comenzó a masturbar ambos penes con la mano mientras seguía besando a Noah y volvió a apoyar la otra en la pared el joven estaba perdiendo el norte y la hora, se había abrazado a él y poco a poco estaba perdiendo la fuerza en las piernas. Kai bajó suavemente a Noah hasta el suelo y apoyándolo con suavidad y preparándolo para el acto las manos del muchacho buscaban a aquel hombre que iba a “violarlo” otra vez.

Noah se apoyó cómodamente de codos a palmas en el suelo y Kai subió lo necesario las caderas del otro, se preocupó de que él fuera lo único que vieran los ojos excitados de Noah, que su cuerpo fuera lo único que pudieran tocar las manos deseosas de Noah. Poco después se perdió el control entre ambos siendo los gemidos y las embestidas más violentas y por lo general Noah intentaba acallarlas. Una de las veces que Kai inconscientemente hizo algo de daño a Noah éste se levantó hacia él y se agarró de su cuello con fuerza, una mirada desafiante estaba observando a Kai, excitándole por segundos; uno por los simples gestos y miradas y él otro por las embestidas. Noah no soportaba más aquel placer y se acercó a los labios de Kai los cuales no sólo besaba también mordía no importándole el sabor de la sangre que se mezclaba entre ambos.

Noah no podía hablar, el deseo le enturbiaba la mente y la excitación le impedía gesticular, así pues abandonando la boca de Kai se dirigió al cuello del mismo, mordiendo con cuidado y deseo el músculo, mordisqueando el lóbulo de la oreja le pedía que acelerara más y más. Kai entendió el mensaje consciente o inconscientemente y de esta manera ambos terminaron saliendo de la ducha a eso de… las nueve y cuarto de la mañana.

Kai estaba abriendo la tienda sobre las diez menos cuarto, pero fue Noah quién algo más tarde de lo normal había llegado a menos cinco, la mayoría de los alumnos estaban en la puerta esperándolo y fueron inevitables los comentarios de pegamientos de sábana cuando en realidad había sido un maldito violador que se dedicaba a crear y vender tartas para niños pequeños… todo un maestro del camuflaje, el engaño y la seducción…

viernes, 30 de noviembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 13



-Pero esa niña sabe como utilizarte, prefiero que venga de vez en cuando a casa y seáis felices con los jueguecitos que hacer de padre de una niña que no es tuya y ver lo bien que te llevas con ella…

-Estás celoso… ¿¡de una cría!?- dijo totalmente incrédulo

-Todo a lo que le sonríes, todo lo que te toca, todos con los que hablas; nunca te has reído conmigo, ni tampoco te has llevado tan bien. Sí tengo celos de todo lo que se acerque a ti.

-Cálmate quieres, estamos en mitad de la calle… -Intentó escaparse pero Kai lo retuvo y le besó intensamente.

-Vente a vivir conmigo… por favor.

La cara que le había mostrado Kai era realmente de súplica, no había dicho ninguna mentira y se imaginó lo que sentía al recordar a Kai halando con Naia, por que su sentimiento era similar, Noah aceptó la invitación y le dijo que le avisaría con tiempo.

-No tengo mucho que llevarme, así que… seguramente en un par de días…

-Y aunque fuera mañana, llámame. Te ayudaré.

-Gracias- dijo mientras se iba notando como empezaba a ruborizarse. Una mano lo detuvo y lo giró mientras Kai confirmaba lo que había visto… Noah ruborizado y agradecido… Volvió a besarlo con muchas más ganas y pasionalmente que la primera…- Suéltame- dijo Noah intentando huir, pero sin oponer mucha resistencia.- Tengo que volver a casa…

La cara de Kai cambió.

-¿Por qué no te quedas conmigo y ya vamos a por tus cosas?- lo estaba diciendo en serio.

-¿Quieres calmarte de una vez?- reprochaba Noah

-No… Tengo ganas de ti.

-… En serio, tengo que ir a casa…

-Entonces empezaremos con la mudanza esta noche.

Noah empezó a molestarle que fuera tan persistente, estaba seguro que quería otra noche de sexo desenfrenado, pero él a la mañana siguiente tenía que ir a clases. De todas maneras Kai lo siguió y lo esperó en la portería mientras observaba la luz del comedor encendida y a dos sombras en el suelo jugando.

-Ya estoy aquí- dijo abriendo la puerta y viendo a ambas crías y a Jhon.

-Hola.

-¡Hola!- dijeron las pequeñas.

-Noah, ¿ya has vuelto, has hablado con Kai?- dijo Karina

-Sí; creo que voy a llevarme ya algunas cosas. No quiero molestar, Kai está abajo para ayudarme.

-Siento que te estoy echando, Noah. Lo siento.- se reprochó ella

-Tranquila, si necesitas dejar la niña sabes que por las tardes estoy disponible, además puedo llevarla a casa de Kai no hay problema.

-¿Seguro?

-Claro que no. Bueno voy a mi habitación. Posiblemente para el Martes ya me lo haya llevado todo.

-Tranquilo chico, sigue siendo más tu casa que la mía.- dijo Jhon asomándose a la habitación- ¿Te ayudo a cargar algo?

-Sí, lo agradezco. Aun que sea hasta la puerta de abajo.

-Puedo llevaros en coche, así no tendréis que cargar con esto por el camino, la guitarra y el amplificador pesan lo suyo.

-¡Gracias!

Cuando Kai vio bajar a Jhon con sus cosas le hizo una mueca de mala manera pero cuando Noah le dio las gracias prefirió calmarse; sobre todo por que abrió el coche y cargó sus cosas.

-¿Vas a llevarnos?- preguntó Kai

-Sí, Noah ha subido a recoger y despedirse de ellas me sabía mal que se fuera tan de repente y encima que se fuera andando. ¿Se va contigo?

-Sí, no hay problema con eso, soy yo quién le ha insistido en que se podía quedar.

-Tío, te lo agradezco, no me cae mal, pero es incómodo… Se conocen tanto que casi parecen ellos una pareja, a veces más incluso que Karina y yo… Me pone un poco celoso, ¿sabes?

-Me lo imagino, bueno ya está aquí, vámonos.

Un paseo en coche con la mayoría de las cosas que Noah tenía en aquella casa. Fue él quién le dio las llaves a Jhon cuando terminó, le dijo que aun le quedaban cosas pero que llamaría antes de entrar, le cedió las llaves y le dijo que cuidara de ambas, y especialmente de Karina, si la conocía debía saber cuanto había sufrido.

-Sí, nos veremos mañana.

-Sí. ¡Buenas noches y gracias!

Se metió en el coche y se fue mientras Kai y Noah subían las cosas al piso. Una vez todo arriba Kai cerró la puerta y miró a Noah a los ojos. Volvía a ser suyo y ahora más que nunca.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 12



Ella ya lo sabía, no sabía como se había enterado ni por qué, pero lo sabía, terminaron de cantarle el cumpleaños feliz y después repartieron la tarta para dejar que los chiquillos se fueran a jugar o bien en el local o al parque que había a dos calles.

Karina aprovechó la oportunidad para familiarizarse con las madres y padres que habían venido, también aprovechó para contar que sería Noah quién se haría cargo de un grupito de niños en la excursión de la próxima semana. Kai estaba familiarizándose de nuevo con algunos niños y no prestaba demasiada atención a lo que por allí pasaba, en aquel momento estaba hablando con la pequeña sobre como había echo la tarta. 
Cuando se fueron todos lo niños, Karina aprovechó para presentar a alguien y dar una noticia importante.

-Os presento a Jhon, resulta que es padre de una compañera de Naia y es un cliente habitual, estamos saliendo- Karina ya había hablado con Naia y se alegró de conocerlo en persona. Las niñas eran amigas y desde que había conocido la noticia se habían acercado más. Noah se acercó también para conocer a Jhon y darle la enhorabuena por la noticia se le veía un tipo bastante simpático y humilde.

Cuando recogieron el local, los miembros del grupo se fueron, las niñas se adelantaron con Jhon y Kai mientras Karina hablaba de un tema delicado con Noah.

-Oye… no quiero echarte de casa mucho menos después de lo que has hecho por mí, pero… Jhon y yo nos conocemos desde hace tiempo y a encontrado trabajo, puesto que sus padres ya tienen una asistenta… seguramente venga a vivir con nosotras. Puede ser incómodo, por supuesto hasta que no encuentres un sitio…

-Ya me imaginaba algo así cuando lo has presentado oficialmente… No te preocupes lo entiendo.

-Créeme que me sabe fatal…- dijo ella disculpándose

-Tranquila mujer… después de lo que has pasado no me parece mal en absoluto, se le ve buen tío.

-Sí, va a ocuparse de Naia durante la mini gira… Por cierto, no quiero meterme pero, ¿por qué no hablas con Kai?

-¿Sobre qué?- dijo mirándola desconfiado

-Pues si se va a pasar por algún concierto, ir a vivir juntos, salir con él…

-¿Se puede saber de dónde has sacado dicha información? – estaba visiblemente molesto

-Él mismo me lo dijo cuando fui a pedirle la tarta, me preguntó por ti y le pregunté qué teníais. No es normal que salgas tan a menudo cuando sabes que “esa gente no merece mucho la pena” y he citado textualmente.

-Sí, sí… lo recuerdo- reprochó Noah

-Vamos, Noah, todos quieren saber que pasa, ninguno quiere decir nada por la situación pero todos se lo imaginan…

-¿Se imaginan que es un tío?

-Eso ya no lo sé… Pero tienes mi apoyo para cerrar bocas si se meten contigo. Vamos tienes que contármelo, seguro que es super romántica.

-No tanto…- llegaron a casa mientras hablaban- ya te lo contaré… si eso; ahora tengo que hablar un momento con Kai, luego voy a casa- dijo con una sonrisa malvada mientras arrastraba a Kai hacia otro lado.

-Noah, yo no quiero que te vayas- Naia había ido corriendo y se abrazó a él- quiero estar contigo, si te vas seguro que ya no nos vemos tanto…

Aquello llegó a la fibra sensible de Noah que se agachó para ponerse a la altura de Naia que tenía las primeras lágrimas en los ojos.

-Tranquila, yo también quiero verte, seguiré cuidándote y ayudándote en lo que pueda- dijo con una sonrisa mientras lo abrazaba.

-¿Irte?- dijo Kai en voz baja.

-Vamos Naia no pasa nada, vete a dormir que mañana tienes que ir al cole. Ya hablaremos mañana de eso.

Naia se despidió y Kai volvió a insistir en eso de irse mientras caminaban por las calles camino a algún lugar.

-Karina quiere que su novio vaya a vivir con ella a casa, ya sabes una familia.

-Pero también es tu casa

-Pago parte del alquiler pero está todo a su nombre, no hay problema por eso, entiendo que ella quiera una estabilidad para la chiquilla, ahora va ha tener una hermana y ella otra hija y un tipo que la cuide.

-Pero has cuidado a su hija desde siempre, no es justo.

-Es su decisión la que cuenta, bastante es para ella decirme algo así como para que la culpe o le eche en cara cosas…

-Entonces… vente conmigo.- le dijo Kai encarándolo y acorralándolo en una pared

-¿Qué dices?- saltó Noah nerviosos y avergonzado- No digas tonterías…

-¿Entonces con quién te vas a ir? No puedes pagar un alquiler con sólo las clases y la gira… y lo sabes. Además, verte con cualquier otro hombre o mujer… no lo soportaría… Ya he tenido suficiente con que compartieras casa con Karina y su hija.

-¿Qué…? Ya te he dicho que no tengo nada con ella.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Gominolas, Sexo y Rock & Roll 11



Cuando Noah se levantó a la mañana siguiente primero se preguntó dónde estaba, después recordó todo lo que había pasado y se obligó a levantarse al verse sólo. Encontró a Kai en la cocina desayunando, cuando se percató que estaba asomado le invitó y le dijo que acababa de empezar.

-Hoy es mi día libre, ¿tienes algo que hacer?

-Después de comer tengo que llevarme a la peque a casa, ahora está en casa de sus abuelos.

-Así que su madre trabaja, tú te vas de fiesta y la niña con los abuelos.- le reprochó Kai

-Para nada, aun si no saliese ella se iría bien temprano, es el día que pasa con ellos.

-¿Te apetece hacer algo hasta entonces?

-Ando algo ocupado, tenemos varios conciertos cerca y tengo que preparar las clases para esta semana.

-Entiendo… Pero, insisto en que me gustaría verte tocar en directo. Iré de incógnito si es necesario.

-El grupo se llama “UpWind” seguramente verás carteles por ahí, o puedes meterte en la página web. En seguida encontrarás información sobre nosotros.

Siguieron conversando mientras desayunaban, después Noah miró el móvil justo para recibir una llamada de Al, aquella noche habían quedado para ensayar, ya habían avisado a todo el mundo. Después de una conversación de unos 5 minutos Noah pidió permiso para ducharse. Kai recogía la mesa y atendía a su invitado. Después de la ducha Se vistió y se despidió de Kai para regresar a casa.

-Bueno… ya nos veremos…

-Estaré algo ocupado este verano, pero supongo que puedo hacer un hueco para la partida de billar pendiente…

-Claro-dijo Kai con una sonrisa – Suerte con la gira

-Gracias, ¡nos vemos!

Cuando estaba en el autobús de camino a casa empezó a arrepentirse de aquellas palabras. A pesar de ser consciente de lo que había pasado parecía dejar de importarle el hecho de ser un hombre y su agresor hacía una semana. Tal como él le había dicho… “A pesar de ser la primera vez con un hombre no podía negar lo que sentía” Aquella evolución había ido más rápido de lo que podía asimilar.

De alguna manera su mente acabó aceptándolo y eso mismo dejó de importarle… Acabó la canción en poco menos de una hora, la revisó varias veces y la preparó para cuando Karina viniera. Después se encerró en la habitación y se preparó una lista de cosas que hacer a lo largo de la semana para sus clases, preparó unos ejercicios para el verano y se preparó la comida.

Cuando recogió a la pequeña y le preparó la merienda Naia le hizo una pregunta curiosa.

-Hoy no estaba la tienda abierta… yo quería comprar chuches…

-Es su día libre…

-¿Cómo lo sabes?- le dijo

Noah había hablado más de la cuenta.

-Lo vi ayer.

-¿Habéis hecho las paces? Parecíais algo molestos la última vez…- dijo mirándolo

-Sí… no era nada importante, un mal entendido…- se escapó como pudo

-Mamá me dice que cuando un chico se enfada contigo es por que le gustas…

Aquello fue como una flecha que se clavó en la espalda de Noah, un proyectil tremendamente efectivo, sonrió e intentó que aquello se quedara simplemente en un comentario mientras en su cabeza sólo podía salir la imagen de Karina riéndose de él a carcajada limpia imaginando que ella ya podía sospechar algo.

-Si... bueno…- decía con una risilla nerviosa- Esta noche tenemos ensayo, ¿te vas a venir?

-Sí, mamá dice que no quiere acabar tarde por eso en cuanto llegue avisará para que vayamos allí, eso me ha dicho que te dijera.

-Muy bien.

-¡Ah! Noah… Dentro de unos días tengo una excursión y necesitan a mamás y papás para que ayuden a los profes… cómo que mamá no puede ir... ¿Te harías cargo de Johana y de mí?- ya había puesto cara de pena para que le dijera que sí.

-Pues…- le costaba mucho resistirse a esa mirada- tengo que hablar con mis alumnos, ¿cuando es?

- El 3 de Junio.

-Vale yo mañana lo digo y en cuanto lo sepa te lo digo.

-Vale- Ella se acercó y le regaló un besito en la mejilla sabiendo que eso ayudaría a que le confirmara el sí definitivo. Noah empezó a sentirse blandito y pensar que la chiquilla era una monada, aunque era consciente que lo estaba utilizando a su antojo…

El ensayo fue genial, se pusieron en seguida con la nueva canción que había traído Noah. El lunes los alumnos del mismo se mofaron un poco de la condición y “excusa” que Noah había puesto para pasar la clase a otro día. Y así llegó el día del cumpleaños de la pequeña Naia.

De pronto un montón de niños empezaron a llegar al local que ya había sido acondicionado para que los niños no tocaran nada con que poderse hacer daño o romper. Tras el pequeño concierto de inauguración todos se sentaron en una mesa muy larga que habían traído y empezaron a darle regalos a la protagonista. Poco antes de acabar Karina recibió una llamada dando orden en bajito a Noah para apagar las luces una vez que cerrara la puerta.

No pudo ser otro quien entrara por la puerta que el creador de la maldita tarta de cumpleaños. Cuando todos empezaron a cantar al ver la tarta entrar Noah se acercó sigilosamente a Karina para ayudarla a cerrar la puerta y entonces sin venir a cuento ella le atacó por sorpresa dejando al pobre Noah sin nada con lo que defenderse o replicar.

-Se va a quedar lo que queda de cumpleaños, no te importa ¿a que no?- y acto seguido le guiñó un ojo totalmente cómplice.