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El blog es de contenido adulto, eso no significa que no haya obras para todos los públicos, que las hay. Pero en su mayoría es más fácil encontrarse con algo que sea adulto. Para ello está el apartado de "ETIQUETAS" en las que el blog se divide dependiendo de la temática de lo publicado. Es tan sencillo como que: si no te gusta algo no te maltrates a ti mismo y no lo leas. Todo comentario fuera de sitio, de mal gusto o contra mi persona será eliminado sin aviso previo.
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jueves, 14 de febrero de 2013

ESPECIAL SAN VALENTÍN: Día de San Valentín

Estaba en un lugar oscuro, intentaba moverme pero el cuerpo me pesaba demasiado, miraba a todos lados con la esperanza de que algo me mostrara o me diera una pista de dónde estaba, pero todo seguía oscuro. Parpadeé para aclarar mi vista y forzar de alguna manera a que mi vista se acostumbrara a tanta oscuridad, pero solamente distinguí algún reflejo en una pared. Sólo podía contemplar mi figura.

Por miedo a tropezar simplemente dejé de moverme, volteé la cabeza un par de veces más cuando algo, de pronto, se plantó frente a mí. Estaba quieto a escasos centímetros de mi cuerpo; podía sentir su presencia y miré un poco hacia arriba, lo único que pude saber es que era más o menos de mi misma altura. Intenté mover mis manos para tocar aquella figura, pero no podía, rápidamente giré mi cabeza hacia dónde algo me impedía mover mis manos. Una cuerda, una cuerda que sujetaba mis manos a algún lado en el suelo. No estaban excesivamente tensadas ni apretadas, pero obviamente no podía desatarlas; seguramente tenían anclaje a cada lado de mi cuerpo. No me había dado cuenta hasta ese momento.

Oía unas risas a mi alrededor, no sabía de dónde o de quién eran, entonces oí las pisadas de alguien más acercándose por detrás, posiblemente esa persona estaba descalza. Se paró también muy cerca de mí ¿De qué iba todo eso? Miraba a todos lados buscando algo que me ayudara a entender qué era lo que pasaba. Seguía sin poder ver más allá de las figuras que había delante y detrás de mí.

Una voz grave y mecanizada empezó a dar órdenes mientras estas sonaban una y otra vez repitiendo la misma frase que había dicho hacía unos segundos…

-Qué empiece el espectáculo.

Miré instintivamente hacia arriba buscando de dónde provenía esa voz cuando unas manos me rodearon la cara, otras manos se deslizaron por mis caderas y empezaron a estimular mi entrepierna. Se me engarrotó todo el cuerpo, ¿qué era aquello? Las manos hicieron fuerza para acercarme al rostro de aquella primera persona frente a mí que se colaba en mi boca para juguetear dentro de ella. Puesto que ya había comprobado que no llegaría al primer cuerpo intenté quitarme aquellas manos de mi alrededor, pero no podía moverme más que pocos milímetros. Intenté gritar como si eso fuera a parar a aquellas personas, pero estaba gimiendo más que quejándome. No podía controlar mi propio cuerpo.

La persona de detrás entonces se puso de rodillas y movió sus manos hasta mis muslos para lamer aquella zona que antes estimulaba, el primero seguía aferrándome con fuerza el rostro mientras se separaba de mí para bajar a mi cuello. Quería gritar pero no pronunciaba ninguna palabra, simplemente estaba gimiendo. Seguía bajando aquella persona frente a mí hasta pararse en el pecho donde se recreó mientras que la otra persona empezaba a introducir sus dedos, seguramente los lamió primero también y comenzó a estimularme de nuevo con sus manos. Mis piernas empezaban a flaquear, ya no soportaba mi propio peso y el placer, lo único que podía asegurar es que estaba gimiendo y perdiendo la fuerza en mis piernas.

-N…na… no aguanto de pie…- intenté que se oyera lo más claro posible.

De nuevo esas risas se oyeron por la sala, pero venían del mismo altavoz que provenía la otra voz… ¿Dónde estaba, qué me estaban haciendo? El que estaba delante de mí se separó y me prestó sus manos, me indicó que podía ponerme de rodillas mientras el que estaba detrás de mí se apartó para dejarme maniobrar. Podía sentir el suelo con mis rodillas, estaba frío, mis ataduras ya no estaban tan tensas y me dejaban más libertad de movimiento que rápidamente fue remediado cuando me empujaban para que me adelantara, no sabía a dónde ni como, si quiera como consiguieron que me quedara a cuatro patas en el suelo; no sabía si habían cambiado de posición, si había más gente allí o no; de pronto un objeto alargado entró fácilmente, seguía gimiendo. Me masturbaban mientras aquel objeto seguía entrando y saliendo rápidamente, alguien había vuelto a besarme frenéticamente, aquellas manos seguían tocándome, acariciando mis pezones… Estaba perdiendo el sentido de todo, si me gustaba o no en aquel momento no era lo importante, estaba a punto de correrme y del orgasmo a tal punto que todo lo demás me era más que indiferente.

Aquella persona que estaba delante de mí me obligó a levantarme dejando mis brazos hacia atrás por el efecto de aquella cuerda, siguió tocándome mientras desesperadamente me besaba y me acariciaba y la persona de detrás me masturbaba con frenesí hasta que los gemidos fueron aumentando tanto que la primera no podía mantener sus besos y se separó de mí para bajar al cuello y clavícula mientras yo incapaz de hacer nada más simplemente gritaba excitada por aquel orgasmo que no me dejaban acabar.

…

Me desperté y me levanté rápidamente de la cama cuando ese maldito despertador sonó…

-¿Qué… coño…?- Miré el despertador y apagué la alarma…- Dios, 14 de Febrero… ¿ya son las nueve? Cinco minutos más…- Pero no podía relajarme, ese sueño me estaba persiguiendo y no podía relajarme… No podía quitarme esa maldita imagen del sueño… y tampoco podía moverme excesivamente de ninguna manera. Sabiendo que no había otra manera empecé a masturbarme de nuevo con el recuerdo de aquel sueño, tocándome, repitiendo algunos de sus movimientos e imaginando que esas manos que me tocaban no eran las mías… Imaginándome que eran lo que yo quisiera en ese momento y llegando por segunda vez, más o menos, en esa misma mañana del día de San Valentín un orgasmo tremendamente placentero me recorrió el cuerpo de pies a cabeza.

Estaba en la cama mirando al techo, miré el despertador y viendo que era ya la hora me levanté, me dirigí al aseo y una vez en la puerta a punto de salir me quedé mirándome en el espejo durante unos segundos…

-Bueno, no está mal para empezar un día como este…

lunes, 6 de febrero de 2012

No volveré a ir al baño sola...



Ella acababa de volver de casa; el día en el trabajo había sido especialmente aburrido y pesado, no obstante había algo que la animaba a seguir despierta y dirigirse a la ducha. En un par de horas se iba a encontrar con esos compañeros que hacía tanto tiempo que no veía. Tenían pensado ir a cenar y tomar un par de copas antes de volver a casa y disfrutar del fin de semana.

Hacía una noche bastante fría, pero sabía que iba a ser una de las mejores noches desde hacía mucho tiempo. Cogió el coche y se puso en marcha hacia el centro comercial en el que habían quedado. Frente a un restaurante barato de picoteo ya se encontraban dos de los 5 que debían ser, pronto llegarían los demás.

Tras reunirse todos y cenar decidieron ir a la zona de juegos para tomar un par de copas y jugar una partida de bolos. Después se sentaron en una mesa y hablaron de su día a día; por suerte todos tenían su trabajo estable, e incluso habían empezado a vivir con su pareja, todo parecía ir increíblemente bien en la vida de la mayoría.

Es un momento de la conversación nuestra protagonista se levantó y fue al baño, por unos segundos se quedó pensando en lo agradable que estaba siendo la noche cuando, al disponerse a salir, entró alguien, al parecer dos chicas… que estaban muy excitadas.

Se quedó paralizada en la puerta de aquel inodoro; no podía salir e irrumpir aquella escena, qué vergüenza, pero aquello podía ponerse mucho peor si no salía de allí, las chicas cerraron con llave la puerta del aseo. Estaba encerrada. Empezó a oír gemidos y besos desde el exterior. Que situación más bochornosa…

No sabía que demonios estaban haciendo esas dos, pero con los ruidos que hacían podía imaginarse más o menos que era lo que estaba pasado, y no quería quedarse. Se sentó en el váter con las piernas cruzadas sobre el mismo y en un intento desesperado se tapó los oídos. Aquello era el colmo, su cuerpo reaccionaba con los gemidos que a lo lejos aun podía escuchar de una de ellas.

-Más... aaah, ahí, ahí…

Se apoyó en la cisterna y en contra de su propio orgullo se dejó llevar por los gemidos de sus acompañantas. Habían pasado algunos años desde la última vez que había tenido sexo y aquello era notable en su propio metabolismo.

En una batalla contra su propio cuerpo: se planteaba si terminar con aquella deseosa agonía o seguir aguantando. Pero la batalla estaba perdida, ella misma estaba ya suficientemente humedecida sin querer. Los gemidos, las palabras de las chicas hacían que ella misma se imaginara lo que podían estar haciendo y le era suficiente.

Bajó lenta y silenciosamente la cremallera del pantalón y se levantó el jersey. Apoyó los pies en la pared a la par que hacía palanca con uno para que la puerta no pudiera abrirse, aquella chica gritando y la otra gimiendo le habían dado confianza para poder moverse prestando menos atención al ruido y más a su entrepierna.
Comenzó masturbándose sobre su ropa interior, aquella sensación, posiblemente sería nada más un sustituto al sexo, pero mientras la librara de aquel deseo era suficiente.

-Vamos, siéntate…

-Está frío, aah…

-Abre las piernas…

Incluso ella se dio por aludida con eso y las abrió. Tenía los ojos cerrados y se centraba en aquella sensación que le recorría junto a las palabras que oía. Instintivamente mordió el jersey y lo levantó aún más para con la otra mano libre tocar su cuerpo con delicadeza y acariciarse los pechos. Estaba inmersa en sus propios sentimientos oyendo aquella melodía de leves gritos y gemidos que le proporcionaban aquellas chicas que le habían obligado a quedarse.

Tras unos pocos minutos la situación estaba en el clímax, una de ellas había terminado, pero ella seguía sin estar satisfecha quería más, necesitaba más; apenas había tenido tiempo para ella desde que su última pareja la había dejado por su trabajo, y aquella era la situación que tanto había deseado; quizá no como la esperaba y no literalmente así, pero era una buena oportunidad. La segunda cayó en el orgasmo mucho antes que la primera y con ello ella terminó también de saciarse.

Rápidamente ambas volvieron a la normalidad encendieron el grifo del agua y volvieron a abrir la puerta para salir entre risillas cómplices. Tras asegurarse de que se habían ido, ella se limpió y tiró de la cadena otra vez, le lavó las manos mientras se desmoralizaba por haberse masturbado en un baño público con la banda sonora de un par de lesbianas en ebullición. Se secó las manos y se arregló antes de salir.

Mientras volvía con los amigos se inventaba un abanico de posibilidades de excusas por haber tardado tanto… Estaban en una situación difícil para comprobar quién entraba y salía de los baños, eso podía ser un buen punto.

-Mira que has tardado… En estos aseos siempre hay cola

-Sí, tendría que haber ido a otros, pero... Qué pereza

Y entre risas aquella situación tan agoniosa y vergonzosa pasó rápidamente. Siguieron tomando más de una copa en el lugar, no obstante, y a pesar de que se hizo de madrugada muy rápido, la conclusión que había podido sacar de todo ello era clara…

-Nunca volveré a ir sola a unos baños públicos…

domingo, 22 de mayo de 2011

Nine Spiral




Sólo con reconocer las primeras notas de esta canción ya me hacen volverme loca, míralo, ahí está, debe de aparecer, sí, cómo no, provocando siempre, su caminar sinuoso, no importa lo que lleve acabará mostrando su cuerpo, siempre su hermoso tronco, siempre dejándome con ganas de más; muéstrame más. En ese lugar que parece un pedestal, moviéndose induciéndome siempre al mal camino, siempre haciendo que piense en lo peor. Siempre.

Deja de mover esas caderas, no aceleres, no pares, no hables, no pienses, simplemente haz lo que sabes hacer mírame, dime que me quieres, revisa  tu alrededor con una rápida y felina mirada, sabes que eres de todas y de ninguna; te odio.

Deja de hablarme, deja de hablar, deja de decir esas cosas, no pares, sigue moviéndote, sí… Sedúceme, mírame sé que me has visto, no disimules, haz que vuelva esa mirada fría y tentativa, no puedes mirarme con calidez, no puedes hacer que crea que no me amas, no con esta canción, sigue moviéndote, sigue dándome esa satisfacción, sigue pronunciándolo, sí la chica caprichosa… Somos el pecado cuando estamos juntos, no lo niegues sabes que si yo no estuviera aquí no me mirarías así.

Mueve mis hilos, dame vida…

Nadie puede salvarnos, haz que deje de pensar y haz que pierda el control, un subidón de adrenalina, de lo quieras, pero dámelo.

Viólame.

¿Y ahora te quejas de una mentira? ¿Crees que no es real? Simplemente concédeme esta noche, sólo una noche y no responderé de mis actos nunca más. Tu voz me pertenece es a mí a quien esas cantando, es a mí a quién susurras y a quien miras.

Te odio, me compadezco, me burlo y te rompo, no puedo golpearte, ni pararte, te violaré y te mataré.

No dejes de moverte, sí dame ese placer cómo sólo tú puedes hacerlo, no te tengo miedo, tu mirada sigue seduciéndome... pero no pienso quitarte mis ojos de encima, cédeme el control de esas caderas, muere conmigo aquí y ahora.

Sigue seduciéndome espero más de ti, se que llegarás a mis expectativas, sí, muévete más, más rápido, compláceme hasta que pierda el control, hasta que no pueda pensar en nada más.

Sí, lo sé, sólo a mí. Seguiré rompiéndote si me das más oportunidades, siempre con cuidado, lo suficiente para que volvamos a vernos, sólo pequeñas heridas que cicatrizan y se abren al volver a vernos.

Lujuria…


…


La siguiente canción es Speed Master, también la conozco perfectamente…

jueves, 2 de septiembre de 2010

Con mis manos



Cuando estas, Ya no están los demás,
Cuando te vas, Tengo ganas de llorar,
Perdía en el sillón de mi cuarto pienso en ti con mis manos.

Allí estaba de nuevo, pensando en aquel que la había abandonado, pensando en él y en cómo la abandonó, llorando por el recuerdo de que nunca volvería, sentándose en aquel sillón que había frente a la cama dónde tantas veces se había acostado con la persona a la que amaba sobre todas las cosas, y simplemente se dejó llevar por el recuerdo.

Que hacer, no tengo ganas de salir,
por que siempre tienes que huir
Perdía en el sillón de mi cuarto pienso en ti con mis manos.
Por casa día que pasa en casa, ella tiene menos ganas de salir, siempre perdida en aquellos días, en aquella amargura que aún le acompaña, siempre que las cosas se ponían mal, él huía, ¿por qué? De de nuevo en aquel sillón, casi sin darse cuenta volvía a acariciarse.

¡Una y otra vez que barbaridad!
El no controlar la forma de parar.
Se dio cuenta que todos lo días hacía lo mismo hasta caer en la rutina de no poder parar, perdida en los recuerdos de aquella cama, sumida en sus fantasías en sus recuerdos, en su placer perdido. Aquello acabó siendo frustrante para ella.

No pienso llorar, de eso ya me canse.
Hoy voy a chillar, voy a andar con mis pies
No pienso llorar, de eso ya me canse.
Hoy voy a chillar, voy a andar con mis pies
Y después de unos días se despertó retó a su propio cuerpo, a su pasión, estaba harta de acabar llorando cada vez que sentía llegar a ese orgasmo provocado por los recuerdos de alguien que no volvería a estar en su vida. Aquella mañana abrió las ventanas de su habitación y gritó que era libre, que se había acabado aquella prisión e recuerdos. No pensaba volver a llorar por un estúpido motivo, aquella mañana salió a la calle y caminó sin rumbo por aquella gran y preciosa ciudad.

laralaralaralaralalaaaaa
laralaralaraaaaaa.
No le importaba a donde le guiaban los pies, no importaba dónde llegase, simplemente cuando llegase la hora volvería a casa, debía comprar algo para comer, y listo, la cuidad era suya, se negaba desperdiciar aquellos días tan bonitos de primavera.

Otra vez, He hecho comida para dos,
otra vez, me ha parecido oír tu voz,
otra vez, empiezo a deslizarme en el sillón, para darle a mi imaginación.
Te pienso, rodeándome,
te siento, adentrándote.
Perdía en el sillón de mi cuarto pienso en ti con mis manos.
Y, sin darse cuenta se había pasado comprando, había preparado mesa para dos, preparó dos platos y casi llamó a aquel tipo que no estaba en casa para que viniera a la mesa… Se quedó parada por un momento y se paró en seco… Aquello le quitó el apetito y la obligó a parar en el sillón de la tele para encender la tele, sentía los brazos de él abrazándola por la espalda, deslizando sus manos junto con las suyas para colarse entre el pantalón, sintiendo como se adentraba en ella. Otra vez vagaba en aquellos recuerdos sin sentido y volvía a tocarse hasta perder su voluntad.

¡Una y otra vez dulce barbaridad!
El no controlar la forma de parar
no pienso llorar, de eso ya m canse,
hoy voy a chillar, voy a andar con mis pies.
No pienso llorar, de eso ya m canse,
hoy voy a chillar, voy a andar con mis pies.
De nuevo perdida en el pecado del deseo, y seguía sin entender por qué, ya no era él en quien pesaba, sólo se dejaba guiar por lo que su cuerpo pedía, un dulce placer que ella decía todo tal y como lo quería. Había dejado de llorar, de sentirse idiota, de pensar que aquello era horrible, todo eso se había acabado estaba cansada de eso, Ahora sería fuerte y se valdría por ella sola, no necesitaba a nadie que le hiciera más daño, se levantaba con energía cada mañana, se vestía y salía a la calle a ser feliz.

Laralaralaralara la la…
Paseaba por las calles de la ciudad como si esta estuviera hecha para ella, perdida en su felicidad, nadie iba a sacarla de aquel recuerdo, nadie más que ella misma, ya no necesitaba ninguno de sus recuerdos, se había olvidado en el pasado. Era libre de todo.

Cuando estas, ya no están los demás,
cuando te vas, tengo ganas de llorar,
perdía en el sillón de mi cuarto pienso en ti con mis manos
Cuando está sola en el sillón, no ha nadie más, solo ella su cuerpo y su deseo, cuando acaba, a veces vuelve a tener ganas de llorar, la soledad se vuela hacer notar y cuando eso pasa, vuelve a deslizarse en el sillón para dar paso a su imaginación…

NaruHina (Hentai)

Bueno esto lo escribí.. hace algún tiempo xD pero no lo he puesto hasta ahora ^^ gomen -.-''
disfrutarlo ^^
_________________________


Naruto se había ido a comer algo de ramen después de su entrenamiento, necesitaba descansar. Después de comer y de hablar un poco con el dueño, se fue a seguir entrenando. Necesitaba ser más fuerte, necesitaba encontrar a Sasuke y demostrar que era más fuerte y cumplir la promesa que le hizo a Sakura aquel día antes de partir.

En el camino de vuelta al bosque, seguía pensando en otras cosas e intentando averiguar cómo debía sentirse Sakura al ver que las misiones, una tras otra, no tenían resultados, ahora, todo dependía de Naruto, si el lograba hacerse más fuerte, podría plantar cara a Sasuke y derrotarlo para llevarlo de vuelta, abrirle los ojos y volver a ser el equipo 7.

Allí escondida por miedo a ser descubierta se encontraba Hinata, mirando entre los árboles, oculta bajo el manto de la naturaleza cómo aquel muchacho al que ella tanto admiraba se hacía más fuerte. Siempre se cobijaba allí, mirándolo y sufriendo con él, ella seguía entrenando, animándose cada vez que, aunque estaba agotado… seguí poniéndose en pie y dándolo todo. En aquel momento vio que Naruto se desabrochaba la chaqueta y se quitaba la camiseta justo cuando pasaba a su lado pero a unos cuentos metros. Y después la camiseta, nunca lo había hecho hasta ahora, también era verdad que hacía mucho calor ese día; ella empezó a sonrojarse, y su mente se desvió totalmente, su mirada, lo seguía atentamente, y sin darse cuenta, aquella muchacha absorbida por los deseas en silencio reprimidos durante tanto tiempo… sin darse cuenta de ello… se dio cuenta que sus manos estaban empezando a recorrer sus caderas y sus ingles, como evitando lo inevitable. Quería pensar que ella era más fuerte que su deseo, luchaba consigo misma para evitar que su mente triunfara, y aquella pelea, le hizo perder la concentración y soltaba débiles gemidos de preocupación y vergüenza… Naruto tras oír unos cuantos de ellos, se alertó y se escondió algunos metros poniéndose en guardia, cuando pudo averiguar que era Hinata, su cuerpo había reaccionado solo. Aquel ruido había hecho que “eso” reaccionara, aquella situación era muy incómoda, y se incomodó más al ver que Hinata había empezado a tocarse en serio… ¿Cómo era aquella situación posible…?

Alguien más espiaba, y sin pensárselo dos veces, olvidando todo, hizo algunos clones y … aunque solo era un animal extraviado y en un mal momento, se tranquilizó mucho cuando todos los clones llegaron a dónde estaba Hinata que estaba totalmente rígida y muy avergonzada. Pronto se dio cuenta de cierto detalle en Naruto. En cuanto él lo advirtió, la abrazó, le despojó a ella también de aquella chaqueta.

-Naruto-kun… no…- susurraba Hinata temiéndose lo que había provocado aquel incómodo gesto.

-Hinata… ¿A caso no ibas a hacerlo tú?- la besó, y aquel beso fundió a Hinata que intentaba despegarse de Naruto y salir corriendo, aquella escena le podía, y a la vez le impedía perder el conocimiento como en ocasiones anteriores.

-No, Na… Naruto…kun… no…- Hinata estaba desesperada por salir, pero Nauto seguía tocando su cuerpo y besando su cuello y sus labios, aquello provocaba que de nuevo la excitación siguiera su curso en vez de relajarse, y no solo ello, el estar rodeados de copias de Naruto, la ponía mucho más tensa… una de sus copias, se centró en desnudarla, la segunda en seguir tocándola… y el original… estaba ocupado con su cuello y los pechos de la muchacha.

Ella seguía negándose mientras sus súplicas se convertían en gemidos rápidamente, sin darse a penas cuenta, el verdadero Naruto también estaba desnudo y listo, mientras la primera copia había desaparecido tras acabar su papel, la segunda… ya había conseguido romper aquel pequeño impedimento sin que ella se diera cuenta.

-Naruto… kun, por favor… para… no... no sigas…

-Pero eso es lo que quieres…. ¿De verdad quieres que te deje así?- decía la copia

-Naruto, por favor…

-Sí… pronuncia mi nombre…-le susurraba al oído.

-Naru… Naruto-kun… no..ah!

Aquella copia la había penetrado sin previo aviso, y el original se había centrado en lamer aquellos pechos. Mientras la copia la embestía, Naruto se iba haciendo hueco en ella, bajo ella. Entre ambos la dejaron de lado, mirando al original que era ahora la que la penetraba mientras la copia lo hacía por detrás. Hinata empezó a llorar, no había sentido ese dolor nunca, ni tampoco tanto dolor ni excitación, no sabía qué hacer más que dejar que él hiciera lo que quisiera con ella. Naruto perdió el control total de su cuerpo, esto hizo que la copia también desapareciera, Naruto se dejó caer con cuidado sobre ella y abriendo las piernas de la muchacha la embestía con fuerza, haciéndole daño a ella que seguía diciéndole que para, mientras él lo ignoraba y seguía más fuerte. Cada embestida lo llenaba un poco más, y más… Hasta perder la cuenta y solo notar que aquel vaso con ese placer podía volcarse y desbordarse…

Hinata se aferraba con fuerza a la espalda de Naruto mientras, gritaba colmada por aquel deseo e intentando ahogar los gemidos que ella misma quería dejar volar. Ella misma seguía luchando contra su deseo y contra Naruto, lo miró y dijo una vez más su nombre, mientras él continuaba aumentando aquellas embestidas, fuertes e intensas que llenaban a ambos, hasta que ella, sin previo aviso, empezó a colmarse de una sensación que no podía controlar deseándola más y más, y mientras tanto, Naruto también empezó a gemir notablemente más alto junto a ella mientras lo invadía una sensación semejante, ella no pudo ahogar ese último gemido, considerablemente más fuerte que los otros, y de igual manera pasó con Naruto, que notaba como se empezaba a correr sintiendo cómo se mezclaba con otro líquido proveniente de ella.

Tras aquello… Hinata se avergonzó de aquella situación, Naruto estaba sobre ella y la miraba fijamente… Poco después, ambos se levantaron, se vistieron… y mientras ella se disculpaba y le pedía que siguiera con su entrenamiento. Naruto aprovechó para decirle que no volviera mientras estuviera entrenando… O seguiría desconcentrándolo y obligándolo a detener su entrenamiento y dedicarse a ella…

sábado, 17 de julio de 2010

Quiero ser TUYA.... Tu alumna

Cuando por fin llegó a casa, Yuna estaba muy cansada tras finalizar aquella misión, llegó a casa y se desprendió de la mochila tirándola en la entrada de casa, cogió ropa limpia y fue directa a la ducha. Después de arreglarse y salir de baño, sacó sus cosas de la mochila y la vació para limpiarla, como siempre después de una misión, se preparó de nuevo el bolso trasero que acostumbraba a llevar con sus armas.


Tras relajarse y casi quedarse durmiendo, se dio cuenta que era hora de cenar... asíque... se preparó algo y sentada en el sofá con la tele de fondo, se sentó a cenar mientras leía algunos pergaminos que tenía en casa.


Cuando terminó con la cena, apagó la tele, y se fue al cuarto, era tarde, y a pesar que mañana no tenía misiones… debía ir a comprar y a conseguir algunas cosas más para su equipo. Sin embargo... aquella noche… alguien había entrado a la aldea, miraba Yuna por la ventana antes de acostarse cuando divisó una sombra moviéndose muy sigilosamente entre la ciudad… Vio también que algunos ANBU estaban por la zona y no se preocupó demasiado…


A mitad de la noche, ella se despertó… entonces… oyó aquella respiración fuerte y rápida, cómo si estuviera corriendo, divisó aquella figura negra en la noche la persiana de la ventana, que se había levantado dejando paso a la luz de la una hizo que parte de su rostro y su vestimenta quedaran claramente iluminadas… Un hombre de pelo negro y ojos rojos con una capa negra de nubes rojas… Ella estaba medio dormida, pero ver aquel ser tan cerca de ella, a apenas unos pasos de su cama, respirando de aquella manera, definitivamente Akatsuki había entrado en Konoha y parecía que habían llamado algo la atención.


Estaba muy asustada, su un sudor frío le empezaba a recorrer el cuerpo, simplemente se quedó allí quieta, cerró los ojos muy fuerte e intento quedarse de nuevo dormida… pero aquello fue inútil… Y más cuando aquel hombre empezó a hablar en voz alta sabiendo que ella estaba despierta.


-No tengo intenciones de hacerte daño… simplemente, déjame que me quede aquí hasta que se relajen las cosas fuera.


-¿P… por qué debería hacerlo…?


-No tengo intenciones de matarte ni de hacerte nada… pero tendré que hacerlo si no cooperas.


-¿Qu… quién … eres?- Tras oír esto, él giró su rostro y su cuerpo para dejarse ver claramente, a pesar de que había notado aquel poderoso chakra y ver aquellos ojos rojos… nunca imaginó que lo tendría delante… - I… ¿Itachi…. ¡Uchiha Itachi!? ¿Qué estás haciendo aquí, qu…?- La voz de Yuna se había incrementado un poco y no tubo más remedio que taparle la boca con su mano derecha y arrinconarla en la cabecera de la cama…


-Te he dicho que no me delates y no te pasaría nada…- Yuna estaba poniéndose algo roja… Había oído hablar de Itachi como un asesino, pero el recuerdo que ella tenía era de un chico apuesto y misterioso… efectivamente, la imagen que tenía ahora confirmaba lo segundo.


Itachi se dio cuenta de que empezaba a sonrojarse y simplemente se separó de ella lentamente diciéndole que se mantuviera en silencio… y se sentó en el borde de la cama… Cuando de repente… empezó a toser y a aferrarse a su camiseta muy fuerte…


-Estas bien?- dijo algo asustada e intentando acercarse con miedo a él. Pero seguía sin contestar.. Yuna se levantó de la cama y corrió a la cocina para coger un vaso de agua y llevárselo, cuando lo vio, después de volver a calmarse un poco, se asombró de verlo, y la miró a los ojos algo sorprendido.


Itachi lo cogió y lo observó atentamente antes de beber… después bebió un poco y lo dejó apoyado en su mano izquierda mientas lo cogía con la derecha y al mismo tiempo apoyaba en sus piernas la mano.


-Por qué ofreces agua a un enemigo…?- preguntó él


-Tu no me has hecho nada…- dijo algo triste… seguramente no se acordaba de ella y por un momento lo prefirió así, sin embargo… no pudo evitar preguntar…- ¿Qué haces aquí…? Pensé que estabas buscado… y… y que no volverías.


- Eso es cosa mía… - hizo una pausa-Te conozco de algo, ¿verdad?- él la miró evitando contestar a la pregunta que ella le había dicho. Su voz, su manera de moverse, su sonrisa… todo eso lo había visto antes… “¿cuándo?” era lo que se preguntaba el Uchiha mientras la veía alborotarse por la casa mientras negaba que lo conociera… Ella tampoco quería decirle que lo conocía de espiarlo mientras entrenaba y que sabía que era ANBU y que hace 7 años se enamoró de él y seguía totalmente enamorada de él… Eso era muy vergonzoso para ella.


-¿Quién eres?- le preguntó levantándose y parándola en seco tras cogerla del brazo y darle un pequeño empujón para girarla hacia él. Había dejado el vaso en la mesita de noche que tenía al lado.


-Soy… Yuna… - tras un silencio y esquivando los ojos de Itachi se atrevió a pronunciar su nombre, y se sonrojó de nuevo sin poder evitarlo.


-Yuna… -De repente… un flasback atacó la mente de Itachi mientras a seguí mirando y todo cobró sentido…


~Estaba volviendo de una misión cuando un par de vecinos del clan la habían cogido por sorpresa y la habían obligado a salir de su escondite, el padre de Itachi le estaba riñendo por meterse en una propiedad privada. Cuando ella desvió la mirad y vio a Itachi allí, se sonrojó e intentó salir corriendo esculléndose, cuando Itachi se dio cuenta que su chakra le era familiar.

Itachi se hizo cargo y le encontró tras un árbol llorando cuando él se paró a su lado.


-Asique estas aquí…- Ella se asustó y se puso en guardia- Tranquila, no voy a hacerte nada…Sólo quiero saber… qué hacían en mi casa…

-Nada- dijo ya colorada


-Entonces… supongo que eres tu la que me observa mientras entreno… ¿no?- Yuna estaba muy desconcertada, se había dado cuenta… y nunca le había dicho nada… ¿hasta ahora?- Relájate… de verdad no voy a hacerte ni decirte nada… solo quiero saber qué hacías allí…


-Yo… quiero ser tuya…- cuando Yuna, segundos después se dio cuenta de lo que había dicho se puso más roja y rectificó- tu alumna... quiero que me entrenes... y me ayudes…- estaba mirando al suelo por que no se atrevía a mirarlo de frente.


-¿Cómo te llamas?


-Yuna…


-Yuna… ¿sólo?- ella no contestó


-Está bien… entonces… ¿eso es lo que querías decirme de hace tanto tiempo?- Yuna asintió con la cabeza sin mirarlo hasta que él ya estaba delante de ella, con una mano en la cabeza y acariciando su cabello… - Lo siento mucho Yuna… pero yo… no puedo ayudarte ahora. A cambio… dejaré que sigas mirando mi entrenamiento.


-… Por qué no…?- Yuna fue callada por la mano de Itachi de nuevo y desapareció… Tras uso minutos, el volvió con ella. Ella solo lo observaba.


-Deberías irte a casa… ya nos veremos… - Él desapareció de nuevo… y para siempre…~

-Asique… eres tu…- dijo él con dejadez y ala vez una media sonrisa.- me preguntaba que había sido de ti…



-Desapareciste al día siguiente… y…- Yuna no se atrevió a terminas la frase por que él volvió a cambiar su gesto a nada, como si no sintiera nada… a esa mirada fría. –Lo siento…- dijo ella con lo que parecía el principio de una lágrima… Itachi se asomó a la ventana y vio que los ANBU seguían buscándolo suspiró.


-¿Te importa si paso la noche aquí?- dijo apoyado en la pared y mirándola.- Tómalo como disculpa por decirte que no…- Ella no sabía que decir, simplemente se tumbó de nuevo en la cama y se arropó de espaldas a él. -¿Qué edad tienes ahora?


-Eso que importa… -susurró Yuna…


-A mí me importa…- estaba arrodilladlo a la altura de su oído, aquel susurro en su oídio, poder sentir el aliento de un asesino por el cual estaba totalmente enamorada hizo que perdiera toda conciencia, aquella voz había hecho que su mente se fuera de vacaciones y no contestara a ningún movimiento, si quiera a negar las caricias con las que Itachi había empezado a recorrer su cuerpo.- ¿Cuál es tu edad, Yuna?- volvió a repetir de nuevo al oído.


-16… ¿p.. por .. por qué?- Estaba asustada y quería que le hiciera de todo, eran tantas sensaciones en su cuerpo y para su ente que simplemente pudo girarse un poco para mirar al rostro de Itachi desde abajo, como aquella sonrisa pervertida se dibujaba en su rostro, cómo de repente se separó de ella para despojarse de la túnica y del calzado y acurrucarse con ella en la cama… y medio excitada por ello, Yuna se sorprendió más cuando Itachi “indirectamente queriendo” se pegó a ella por completo, siendo ella perfectamente consciente de qué era aquello duro que le había pegado al culo. No se atrevió a girarse si quiera a hablar, a quejarse… NADA, sus latidos se aceleraron al punto de parecer estallar, sus manos se quedaron entre sus piernas, sentía que podía hacer una barbaridad en cualquier momento, tanto él como ella, y eso la desquiciaba y la seguía excitando...


-Supongo que no te importa tampoco que me quita la camiseta… ¿verdad?- Yuna abrió los ojos de par en par… y su mente repitió las palabras de Itachi… ahora si que no pudo evitar ver aquel torso desnudo.


-¿Qué vas a hacerme…?- dijo en un descuidado susurro sin saber que mientras lo pensaba, sus labios lo pronunciaban en un susurro mezclado con un débil gemido. Estaba más excitada que asustada. Ya no podía aguantar más.


Itachi la cogió por dentro de las sábanas de la cintura y la giró para mirarlo, ella estaba muy roja, excitada… y aunque Itachi ya lo sabía se sobra… verla así lo obligó a excitarla más al punto de hacerla creer que iba a complacerla sólo así. Sin contestar ala pregunta de Yuna, en forma de respuesta le volvió a otorgar una sonrisa algo maliciosa y llena de segundas intenciones mientras sus ojos se iban entrecerrando y él se aproximaba a besarla.


Ella estaba boca arriba, con los ojos casi cerrados dejando se llevar por él, viendo como sus labio se acercaban a los suyos, notando como su lengua se adentró en su boca y como se acomodó en ella para dejarle claro que era lo que pensaba hacerle a continuación, resbaló sus dedos de la mano izquierda a través de sus pechos, de su abdomen y su cadera hasta llegar a aquella zona íntima. Esquivó el pantalón y la ropa interior, si empezó a masturbarla delicadamente mientras ella luchaba por resistirse y a la vez no podía evitar gemir de placer. Itachi abrió débilmente los ojos para separarse de ella y dejarla gemir un poco. Después de notar que estaba húmeda, la aprisionó entre sus cuerpo, y entra sus piernas; la despojó de la camisa del pijama y de los pantalones sin que apenas de diera cuenta mientras besaba su cuello, mordisqueaba sus orejas y lamía sus pechos. Estaba totalmente desnuda bajo él, la sabana que la arropaba al principio sobraba y ahora caía por detrás de la cama.


-¿Estás lista?- dijo él más que preparado para entrar en ella. Mientras con una débil afirmación con el rostro le dio la señal… Sin embargo... él se acercó de nuevo al oído de ella… - Pero… yo no puedo hacer nada, no a menos que me quites los pantalones…- Yuna no podía contestar, estaba sumida por el deseo y la excitación, simplemente sus manos fueron solas lo desudaron por completo mientras Itachi siguió besándola y para sorpresa de él, ella por instinto empezó a masturbarlo. Aquello sorprendió al moreno y dedujo que estaba más que excitada y totalmente desesperada. Asique no la hizo esperar, quitó la manó de Yuna y siguió besándola y tocándola, besando y lamiendo su cuerpo hasta que poco a poco se hizo paso entre ella. Incluso él, estaba bastante excitado con aquel juego que él mismo se había montado y no pudo esperar mucho, una vez totalmente dentro de ella… besó los labios de Yuna y comenzó a embestirla. La abrazaba al tiempo que tanto ella como él ahogaban sus gemidos en besos, Yuna se abrazaba fuertemente a los brazos de Itachi y a su espalda mientras él con un brazo como soporte movía el cuerpo de ella a su propio antojo y deseo para complacerla tano a ella como a él mismo. El sudor de ambos y los gemidos se mezclaban en el aire. Ambos perdidos en el deseo y la pasión de aquella noche.


-Yuna… - Los gemidos de ella se incrementaron en rapidez y volumen, Con los ojos entre abiertos cogió su cabeza entre lazando sus dedos entre su cabello largo y sedoso y atrayéndolo hacia ella, lo besó con todo lo que tenía, todo lo que sentía, sentía como una sensación desconocida la llenaba y se apoderaba de ella. Y ahogando aquel orgasmo mordió sin querer el labio de Itachi, haciéndolo sangrar. Aquel breve y localizado dolor y aquel rostro de Yuna con el leve sonido que ahogaba ella en su garganta, la aceleración de las últimas embestidas… incluso él se colmaba de aquella sensación que él mismo estaba sintiendo.


Tras aquello… Yuna se abrazó a él más, el la abrazó… aún quedaba algo de noche por delante… lo mínimo que le quedaba, era quedarse con ella el resto de la noche.

Cuando ella despertó debidamente arropada pero desnuda, se dio cuenta que estaba sola de nuevo… aún era temprano, pero aprovechó para levantarse y arreglarse con tranquilidad cuando… recordó todo lo de la noche anterior… Sabía que había ido, sabía que no podría quedarse mucho tiempo con ella, sabía que era un criminal... pero… se había acostado con él y le había hecho… Yuna se limpió la nariz de aquella sangre y se metió bajo la ducha… estaba realmente loca de amor por él…

sábado, 3 de julio de 2010

Quiero algo serio...

Por alguna extraña razón, ambos habíamos aceptado una cita a ciegas sin saber que era con el otro, y ahora veía como se acercaba a nuestro punto de encuentro aquel hombre de cabello largo y oscuro, hablando con sus amigos, con aquellos pantalones negro que le sentaban tan bien y una camisa roja haciendo juego con la goma del pelo que siempre llevaba recogiendo su cabello en una coleta.

Cuando se paro delante de nosotros me quise morir y que la tierra me tragara allí estábamos el y yo, un en frente del otro mirando como aquellas viles personas eran llamadas normal mente por nosotros, como: "amigos de confianza". En ese momento entendí por que me ordenaron ponerme el vestido negro largo, elegante y ceñido, entendí por qué eligieron hasta la ropa interior que debía llevar.

Y mientras mirábamos la escena y pensaba en cómo me habían utilizado y engañado... me di cuenta que él estaba hablando...

-En fin... ya que se han ido... y que he conseguido una tarde libre... te apetece ir a cenar?- Ir a cenar con él... o cenármelo? Era una gran duda... pero después desperté de mi ilusión y acepté encanta aquella cena, ya que sabía que era bastante complicado coger cita para... él en privado... pues que menos que pasarlo bien.

Me llevó hasta su coche... y por el camino, me llevó a algún restaurante, bastante caro, del que no había oído hablar en mi vida... Pero, cómo parecía que lo tenía todo planeado y parecía algo tenso o incomodo, cosa que no me extrañaba, después de aquella situación...

Decidí darle algo de conversación, como en qué trabajaba exactamente y algunas cosas más, nos conocíamos de pasada, habernos visto un par de veces y durante escasamente 10 o 15 minutos. Aquella noche era mi oportunidad para saber algo mas acerca de aquel hombre de negocios con en que estaba subida en el coche.

Cuando llegamos al restaurante, se implantó en cuestión de segundos una corbata y sacó la chaqueta del asiento trasero... a lo que me asusté y le pregunté que a dónde me había llevado...

-No te preocupes, simplemente quería deshacerme de la mitad del traje por comodidad...

Eso no quitó de mi cara la cara de tonta retrasada que se me había quedado... Pero en fin, muy caballerosamente me ayudó a bajar.. aunque yo ya estaba bajando, a lo que... millones de zorras sedientas de sangre desviaron el "radar-macizo-a las-6-en-punto" hasta nuestra dirección y sinceramente... me sentía abrumada con esas miradas, como matándome, oía las voces en mi cabeza como por telepatía "eres una zorra y lo sabes". Después de aquello, nos sentaron, pedimos de cenar, de beber... lo típico. Realmente era un restaurante muy bonito por dentro, aquella manada de zorras seguía nuestra pista desde la boda que se celebraba en el otro salón. Y dándome cuneta de que ya se había dado cuenta que aquellas chicas... me atrevía preguntárselo.

-No es molesto esta situación?- él simplemente levantó la mirada

-Por qué? Parece que te llevas bien con el grupo, asi que me pareció una buena oportunidad para conocer mejor...- me ruboricé, no me imaginaba esa reacción...

-Gracias... Pero me refería... a la situación desde el otro salón.- desvió una mirada fría e insensible al lugar.

-Es incómodo... seguramente la mayoría que esas chicas tiene pareja o novio.. o simplemente sería uno más de una noche... Yo ahora mismo.. busco algo más serio...- sonreí después de oír eso

-Vaya... por el tono... parece que eres un renegado en estas cosas...

-Y tu parece que sabes de lo que estoy hablando...- dijo con una pícara sonrisa en el rostro.

-Es posible... últimamente parece que la solo quiere amores de una noche, y cuantos más, mejor... Pero.. hice una pausa para beber, es por eso por lo que yo paso de esos temas, siempre he pensado que querer a alguien es compartir una vida con ella, experiencias... no una noche y un local...- Simplemente se quedó en silencio, mirándome, evaluando mis palabras, cómo si buscase una mentira, o un defecto en ellas; no lo se...- ¿Pasa algo?- dije preocupada

-Nada...- E resto de la cena fue bien, continuamos conversando brindamos, por supuesto, el señor futuro jefe, pagó casi indignado de que me negara a que pagase la cuenta el solo... Después nos dirigimos a un local cerca de allí con la intención de tomar un par de copas. y volver a casa, después de todo, no había estado tan mal, aquella cita.

Cuando llegamos al lugar, subimos a la terraza, bastante más tranquila que las dos plantas inferiores. Entre la conversación del restaurante, y aquellas copas de más, parecía que la tensión se había esfumado, dejaba ver alguna sonrisa más frecuentemente que antes. Dudo que estuviera borracho, si quiera que se estuviera pasando del límite, es posible, que en aquel momento, fuera él realmente el que tenía sentado en frente...

Tras... un par de horas o más allí sentados, cuando cogió el coche... pensé que había bebido... no debería conducir, y después analicé todo lo que había bebido... Nada, absolutamente NADA, tenía alcohol. La noche era bastante hermosa, luna llena y el cielo despejado totalmente, tranquila y apenas sin trafico; por lo que llegamos antes de lo que había imaginado... Sin contar... que es posible que me quedase durmiendo durante el viaje, por que me desperté en un aparcamiento...

-Ya hemos llegado...- abrí los ojos como platos...

-¿A dónde hemos llegado?- dijo mirándolo

-A mi casa..- dijo con una sonrisa.

Algo dentro de mi encendió las alertas de peligro, y me puse notablemente, intentando disimularlo en guardia. Con la excusa de... "la última copa" me subió hasta la casa, que aquello parecía una mansión. Y en un momento preparó un mojito muy poco cargado, que por cierto.. estaba delicioso... Cosa que hizo que mi menta empezara a desvariar... tipo.. "Quien sabrá de lo que es capaz de hacer con las manos..." o "por qué me ha invitado a subir...?".

-Por cierto, ¿vives muy lejos?- En cierta manera eso me tranquilizó un poco, tenía intenciones de llevarme...

-Pues... En la otra parte de la ciudad...- Se detuvo antes de dar un sorbo, y me miró de nuevo.

-Entonces, te llevaré mañana...- QUE?!! toda mi tranquilidad desapareció... Estaba realmente cerca de mi cara, me había acorralado, no solo en su casa, si no es su sofá y con un vaso de mojito en la mano para que apenas tuviera movimiento o fuerza, era jodidamente listo... Había dejado su vaso sobra la encimera y tenía previsto hacer lo mismo con el mio... La verdad... no me quería ir, pero tampoco quería seguir tal cómo estaba cogiendo rumbo la situación... Me levante y le pregunté por el baño... Me quedé allí más de lo que necesitaba... Estaba muy nerviosa... Estaba frente al espejo cuando él entró, me asusté.

-¿Qué pasa?- me dijo

-¿¡Qué haces, no puedes esperar a que salga!? Ya... esta...- Fue una forma muy efectiva de hacer que me callase... cogió mi barbillas al tiempo que me giré para mirarle a la cara y me besó metiendo su lengua todo lo que daba de ella, me sentí muy vulnerable y me dejé llevar me acorraló entre el lavabo y su propio cuerpo oyendo como su corazón también se aceleraba, recorrió mi cuerpo con sus manos, abrazándome sin descuidar por un momento la delicadeza con la que movía su lengua, suave y efectivo. Fuera lo que fuese lo que tenía pensado... Bien estaba...

desabrochó el vestido mientras me guiaba fuera del aseo, y me acorraló entra la cama y de nuevo él, resbaló el vestido por mis brazos, mi tronco y caderas hasta que cayó por su propio peso al suelo. Sin darme cuneta le quité la corbata, la camisa... "Joder..." fue lo único que se pasó por mi mente, mientras él se dedicaba a besarme el cuello y la clavícula. Recordé aquellas palabras que habían salido de esos labios... "Ahora busco algo serio..." E instintivamente hice el amago de separarlo de mí mientras él se resistía.

-Dijiste... que.. que querías, algo serio...- dijo cómo pude y perdidamente excitada.

-Sí...lo dije...- dijo con una voz muy tentadora que me excitó más haciendo que aquellas manos resbalaran con sus abdominales hasta caer sobre la cama... Palpé perfectamente sin querer que él estaba igual de excitado que yo- y lo mantengo...- Se hizo hueco a través de mi ropa interior y empezó a tocarme "¿Qué es lo que debo entender de esa afirmación?" me dije a mí misma dejándome llevar totalmente por aquellas manos. Las mías se habían encaminado a su cintura con el objetivo de desprenderlo de los pantalones. Y él se hacía hueco entre mi sujetados para lamer mi pecho, aquello hizo inevitables mis gemidos... Y él pareció excitarse más...

Cuando volvía abrir los ojos, desapareció el resto de nuestra ropa... Levantó una de mis piernas, y me penetró, apenas le costó trabajo, pero... pensé que iba a acabar allí mismo en ese momento, por suerte... no fue así, después me levantó un poco para volver a besarme mientras empezaba a moverse lentamente para que me fuera acostumbrando, continuó besándome el cuello y la clavícula mientras sus embestidas se aceleraban, los latidos, las pulsaciones, mis gemidos y los suyos propios... Una de sus manos alzaba mi cadera, la otra me sujetaba por debajo del cuello, yo me aferré a uno de sus brazos y al cuello para tener libre acceso a sus labios, era mío, en aquel momento era mio...

Me sentía totalmente desbordada por él, era demasiado irreal y se parecía tanto a mis estúpidas fantasías que no podía ser cierto... pero lo era. Lo aferré aún con más fuerza cuando sabía que estaba a punto de correrme.

Se ahogó en mí una sensación incontrolada que me llenaba por segundos, mientras en su rostro parecía reflejarse lo mismo que me pasaba a mí. Se dejó caer suavemente a mi lado, desahiéndose de aquel plástico inservible ya. Deshizo la cama y invitándome a pegarme a él todo posible me quedé completamente dormida...

A la mañana siguiente como prometió me llevó a mi casa y antes de bajar y subir.. tuve que preguntárselo... desde que me había despertado, lo tenía en la mente...

-... respecto a lo de anoche... y el comentario... yo...

-¿Qué comentario exactamente?- me miró preocupado y yo me sonrojé uniéndome en el cinturón y el asiento...- Ya... Me vas a hacer pedírtelo, ¿no?...- suspiró. -Está bien...- levantó mi rostro y volvió a besarme- ¿Quieres, tener algo serio conmigo?- Aquello pareció una obligación más que una propuesta, pero su tono de voz, y ese orgullo que se escapa entre sus palabras... Era un hombre precioso en muchos sentidos...

-Sí...- dije sin creérmelo todavía, pero era cierto, su sonrisa que incitó a la mía... y aquel beso de despida y su número de teléfono, consiguieron que de verdad creyera que estaba en sueño, pero era muy real.

-Por cierto... No te lo dije anoche... pero... Estabas realmente preciosa...- Me sonrojé más si era posible... y vi como se iba en el coche... y yo me quedaba de nuevo como una tonta recapacitando sobre aquellas palabras.

-Gracias... pude susurrar antes de entrar a casa...

miércoles, 16 de junio de 2010

Inspirado en "¿Conoces a Joe Black?" (Meet Joe Black)




Es extraño... es difícil de creer cómo alguien como yo está en esta situación. No recuerdo muy bien como he llegado aquí, sólo se que, estábamos hablando y de pronto ella me besó. Sus labios, el roce de su piel, aquel gesto inocente y a la vez provocador, sus manos sobre mi cuerpo y mi rostro. Es irónico que sea a mí a quien haya hecho esto, tarde o temprano, seré yo quien venga a por ella, suena muy gracioso.

Por alguna razón, ahora estoy frente a ella, me mira, y yo la miro, casi me da miedo que se acerque a mí, nunca había sentido esto antes, ningún mortal había conseguido llegar tan lejos, ¿qué era lo que se proponía hacer conmigo? Está, definitivamente, muy claro...

Me cuesta creer que algo tan frágil y delicado pueda expresar tanto en solo un beso, sería muy fácil acabar con su vida, pero no es a por ella a por quien he venido... sino a por su padre. Este maldito cuerpo humano no es capaz de resistir esto... ¿Qué coño está pasando ahí abajo? Sus manos, otra vez, los mortales son muy débiles ante este tipo de situaciones... Pero... yo también puedo sentir el mismo deseo que está sintiendo este cuerpo, es una mujer hermosa, atractiva... ¿Qué está pasando...?

Sus suaves caricias recorriendo mi cuerpo, me dejo llevar... me está desnudando, su padre me va a matar... ¿A caso no soy yo la Muerte? Él no puede hacerme nada...

Esta situación, este momento... ¿Por qué escogí a un hombre? Joder... Y ahora... ¿qué se supone que se hace? Seguir estos instintos puede ser algo difícil y... extraño... pero no tengo nada más a qué aferrarme para continuar con esto. Este cuerpo desea seguir adelante, es más... Ella, esos ojos, mirarla desde arriba a esos ojos me hace sentir que su vida, tan frágil, su deseo de ser colmada... todo eso depende de mí.

Simplemente, procuraré tener cuidado, complacer este cuerpo y el de ella, dejarme llevar por este instinto tan básico, imitar algún movimiento que haga ella... Esto me pasa por coger prestado un cuerpo humano...

Es extraño, es solo un movimiento, incluso es ella la que se lo ha introducido, pero... no podía imaginarme que se sintiera así, ¿qué pasaría si... si...? Este cuerpo se mueve solo, estas sensaciones, esto que me recorre... Mi cuerpo, mi cuerpo se mueve solo.

Ella está empezando a... esos sonidos, sólo hacen que mi cuerpo reacciones más, sus... ¿gemidos? noto cómo me aprieta entre sus brazos, cómo sus dedos y su mano aprietan mis hombros mientras deja salir ese sonido tan cerca de mis oídos, este cuerpo se excita más... Me arrastra con él, ¿esto es lo que se siente...? Nunca lo había sentido... Así es la vida en la tierra... la vida de un humano, ¿he?

Cautivado por este sentimiento, no quiero acabar. Automáticamente mis ojoso se cierran para sentirlo todo más claramente, mientras ese movimiento, esas embestidas, crecen no solo en ritmo y frecuencia... si no también en fuerza... Mierda... no quiero hacerle daño... Entre abro los ojos, me excita solo de verla con la boca entre abierta, con ese gesto de placer en el rostro. Suavemente, y sin parar el ritmo, cada vez, su aliento y el mio están más cerca, suavemente, parece tan delicada... Mis labios se posan en los suyos mientras delicadamente mi lengua se introduce y roza la suya, como si la atrajera para continuar, rápidamente, ella a pesar de dejarse llevar con mis movimientos, por mi juego con su lengua continua con aquellos gemidos ahogándolos delicadamente en mi boca y soltando de vez en cuando algún ruido que me decía que lo estaba disfrutando tanto como yo...

Por un momento, me sentí que esa sensación me hacía humano, pero todo era provocado por aquel cuerpo. Poseer el alma de los humanos para pasearte por su mundo, no es tan divertido cuando te encuentras en una situación así, es muy fácil para ellos... Pero yo nunca hubiera sentido nada igual... Asique... ahora debo agradecer a los humanos, a este humano y a esta mujer lo que me está haciendo sentir... Podría decirlo sin retractarme después...

En este momento... La amo.

¿Cuánto tiempo llevo haciendo lo mismo...? No se qué hacer... Simplemente me muevo... Mierda, ¿qué pasa ahora?... Mi cuerpo se acelera solo, ella gime más fuerte... más rápido, sus manos me abrazan más fuerte. Yo también empiezo a gemir. Ella... Es, es difícil pensar con claridad... Ella ¿qué significa? Su respiración, sus latidos, se han acelerado aún más, mucho más que antes, y los míos se siguen acelerando junto con los de ella... Su último gemido... Pareció más un grito silencioso que un gemido... Sea lo que sea... Esa sensación, una explosión dentro del estómago, un cúmulo de sentimientos que duran un momento y se desvanecen... ¿Qué era eso?

Me vuelve a mirar, se ríe, me está sonriendo... Supongo que eso es bueno... me siento bien conmigo mismo, siento que, que he hecho algo bien, no puedo evitar sonreirle, está preciosa, su cuerpo desnudo, incluso después de esto, se ve tan dulce, y mucho más frágil que antes... Tan dulce y tierna... Una niña totalmente inocente...

-Es raro... Parece que lo hubiese hecho con alguien que ha tenido su primera vez... Y eso mismo lo ha hecho muy especial y romántico...

No puedo negarlo... Me duele el tener que llevarme a su padre, Ahora entiendo por qué nunca antes he querido relacionarme con ellos. Algún día, algún día nos volveremos a ver, a pesar de que ahora eres tan tierna conmigo, besándome, acariciándome... mirándome así... Llegará el momento en que me tengas miedo y quizá me ruegues más tiempo...

Quizá este humano tenga posibilidades de volver a verte... Pero por mi parte, fue un placer, en el pleno sentido de la palabra el tenerte esta noche... Siento, que he aprendido mucho simplemente con estúpidas embestidas y besos...

Tu padre me matará si lo descubre... Y por otra parte... Me encantaría que lo supiera...

sábado, 12 de junio de 2010

ItaDelth (parte 2)


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El tiempo fue pasando, las dos se convirtieron en el punto de mira para llegar a ser la siguiente Tsuchikage, pero mientras tanto, tenían otra misión. Ir a la villa de la hierba y buscar algunas plantas medicinales de urgencia.

Llegaron a la villa sin problemas, Coppe, Delth y Darky, que se había acostumbrado a los mimos de ambas y estaba siempre dispuesto para una nueva misión. Fue estando en la villa, cuando cruzando un puesta ambas se separaron. Delth cayó en el río bastantes metros más abajo y Coppe y Darky consiguieron por suerte hacer unas cuantas peripecias para quedar al otro lado…

Delth se despertó en una orilla de “a saber dónde”. Estaba cansada y tras ponerse en pie siguió rumbo a algún lado mientras curaba algunas heridas. Al caer la noche y ver que Darky no había dado con ella no tuvo más remedio que acampar en mitad de aquel bosque.

Coppe y Darky, se vieron forzados a hacer lo mismo.

Delth encendió una hoguera y consiguió algo de comida para sobre vivir por aquella noche. En algún punto de la noche, unos pasos aproximándose la despertaron e hicieron que se escondiese. Aquel hombre de capa negra y nubes rojas la congeló. Lo observaba mientras tosía violentamente se tomaba una pastilla y se giró para sentarse y apoyarse en un tronco para pasar la noche.

-Es una suerte que Kisame hoy tampoco esté aquí… ¿no crees?

"¿Es que siempre tiene que saber dónde estoy?" Pensaba Delth mientras salía de aquel lugar. –Supongo que sí… ¿qué trae a Akatsuki por aquí?

-¿Qué trae a la Roca por aquí…? Parece que no habéis podido evitar que tengamos otro Jinchuriki más.

-No tiene gracia Itachi, nosotras no pudimos hacer nada, estábamos en una misión cuando se produjo el ataque…

-Deidara dijo por dónde estar, dónde atacar y qué hacer, los otros dos enviados hicieron el resto.

-¿Deidara? Pero…

-Lo conoces?

-He oído hablar de él… a …- Itachi solo la miraba esperando que cavase la frase… ella se dio cuenta y lo miró a esos ojos, que aquella vez, mostraban el color negro que caracterizaba a los Uchiha. – Lo siento… - Delth se dejó caer sobre sus rodillas y otra vez empezó a llorar como una niña.

Itachi intentaba en silencio encontrar una respuesta a por qué esta llorando en ese momento.

-He oído que ha habido algunas revueltas en Konoha por una ANBU

-Lo se…

-¿Qué ha pasado, Danzou?

-No… Averiguaron que aún quedaba una ANBU entre ellos con ese apellido maldito… Me echaron de la villa y… básicamente me espera la muerte si vuelvo. Unos ANBU me invitaron a irme… Cuando ya me estaba yendo…- soltó una irónica sonrisa

Aquella mano cálida, se posó sobre la cabeza de Delth, después se deslizó por las mejillas hasta rozar con los dedos los labios de esta y aferrar su barbilla.

Cuando aquella mano volvió a forzarla para levantarse, el rostro de Itachi estaba considerablemente cerca de ella. Cerró los ojos y se dejó inundar por aquel primer beso, 7 años esperando saber cuán dulces eran los besos de un asesino, de un criminal de rango S, al menos ya no era una de sus misiones acabar con Itachi, con el traidor de la villa… Con lo que a ella le parecía un ente incapaz de decir “te quiero” pero deseándolo con cada fibra de su piel. Delth pasó sus brazos por el cuello de itachi y simplemente dejó que aquellas manos siguieran rozando su cuerpo, su cabello, forzándola de alguna manera a que ella se acercara más a él y cómo ese cuerpo iba cediendo a las caricias.

-Ahora mismo, debes tener 17 años, ¿no? Sin embargo, tus misiones como ANBU ya note consideran como la niña que te sientes…

-¿Qué quieres decir con eso, Itachi?- Ella estaba algo confusa y aquella confusión aumentó cuando por algún motivo o movimiento se halló acostada en el suelo y con Itachi acorralándola entra sus brazos, su cuerpo y sus piernas.

-No voy a hacerte nada que no quieras…- Y sin darle tiempo a formular su pregunta de nuevo la estaba besando, podría jurar que notó como de aquellos ojos salí alguna lágrima, sin embargo, Itachi se irguió por un momento y la miró mientras se deshacía la coleta y se quitaba el protector de la frente, - Pero… pensándolo bien, esta noche serás mi prisionera…- y con aquellas palabras y habiéndose una idea de dónde iba a ir a parar todo aquello Delth se sonrojó considerablemente y sin poder evitarlo dejo que aquellos labios se deslizaran por su cuello, volvieron a sus labios de nuevo, y continuasen recorriendo el cuerpo de ella. Sus manos se apresuraron a quitar aquella capa característica, Itachi se deshacía del protector que llevaba Delth en la cintura unido al bolso de armas. Ella simplemente alteraba el orden mientras imitaba los pasos de Itachi. El deseo, y el miedo se mezclaban en una línea extraña de morbo que nunca había experimentado.

Itachi pronto la dejó en ropa interior mientras que ella solo había podido quitarle la camiseta. Itachi se sentó sobre sus talones y la observó por un momento. Lo que hizo que ella se sonrojara más y desviase la mirada un poco. Aquella sonrisa de Itachi entre morbosa y picante pensando en todo lo que tenía planeado hacer, lo consumía y quería que ella también lo sintiera.  Cuando ella vio que él seguía, no tuvo más remedio que tragarse aquella vergüenza y hacerlo, desabrochó aquellos pantalones y empezó a bajarlos como pudo. Pasaron unos segundos cuando, por algún tipo de magia, aquella vergüenza desapareció para dejar paso solo al deseo. No tardanos mucho más quedarse ambos desnudos mientras Itachi acariciaba aquella zona intima y la humedecía. Volvió a besarla mientras delicadamente y lo más suave posible la penetraba mientras acariciaba su rostro; aunque fue inevitable que ella cerrara los ojos y se contrajera un poco a causa del dolor.

-Delth, cálmate… - dijo Itachi con un gesto de dolor en su rostro

-Duele…- dijo apretando sus manos a los brazos de Itachi

-Ahora a mí también me haces daño, relájate…- de alguna manera aquellas palabras hicieron que ella se relajase y volviera a buscar aquellos labios en forma de disculpa y para consolar aquel dolor.  Tras unos segundos y sin dejar de basarla, empezó a moverse haciendo que ella tuviera que separarse mínimamente de su boca para soltar aquellos gemidos se apoderaban de ella. Itachi aprovecharía aquella oportunidad, Kisame nunca lo acompañaba a aquel lugar, y sabía que pronto todo terminaría para él. Aquello era todo lo que podía ofrecerle. Aquellas embestidas hacían que Delth no pudiera evitar entrar en un éxtasis que la podía, y aquellos gemidos hacían que Itachi tampoco pudiera controlar los suyos, él pasó su baro derecho por la cadera de Delth, aferrándola y abrazándola a la vez, su brazo izquierdo lo pasó por su cabeza acariciando algún mechos del cabello y con accesibilidad para acariciar también su rostro. 

Siguió besándola junto con su cuello y cuerpo, la mano que aferraba la cadera de Delth bailada pro todo su cuerpo, hasta que, aquello junto con aquellas embestidas, firmes, fuertes, pero de alguna manera llenas de dolor y casi de desesperación empezaron a colmar a los dos, Delth abrazó el cuerpo de Itachi con toda su fuerza mientras aquel último gemido hizo que él también diera por terminado aquello. Itachi también la abrazó, buscó aquella capa negra de nubes rojas y quedándose al lado de Delth se arroparon y pasaron allí la noche.

Delth estaba cansada y después de aquello hizo que se cansara aún más, Tenía a aquel hombre con el que tantas veces había soñado a su lado, mirándola a pesar de tener los ojos cerrados.

-¿Qué paso, Itachi? ¿Por qué… el clan…?- Delth tenía miedo a preguntar y hacer que eso rompiera aquella noche. Abrió los ojos y se incorporó hasta quedar sentado y la miró.

-Antes has mencionado que conocías a Deidara… ¿Por qué?

-¿A qué viene esa pregunta ahora?-  dijo algo confusa.

-Contéstame y te contestaré…

-Pues…- debía contarle no solo que estaba en la Roca, si no cómo había legado- algunos ANBU estuvieron investigando sobre mi pasado y... descubrieron que soy…  del clan Uchiha, lo que hizo que no se lo tomasen bien y… tuve que… irme…

-¿Dónde estás…?- Itachi deshizo la conversación hasta el principio- Estabas en una misión cuando fueron a por el Jinchuriki de la Roca… así que… ¿te has ido con el enemigo?

-No, Tsunade me envió a una misión ANBU de mensajero, debía llevar un mensaje a la Arena y la Roca… al volver fue cuando me atacaron y aproveché una tormenta y... bueno… Desperté en el hospital de la Roca. Han confiado en mí y no les voy a fallar, lo tuyo fue peor…- dijo mirándolo de reojo, -tu directamente te metiste en Akatsuki…

-Sí… - estaba sonriendo amargamente y con la cabeza agachada- Esa era mi misión, Me alegra que no te relacionaras con Danzou. La misión que tenía para mí, era la de exterminar al clan y huir de la villa, convertirme en un ninja buscado… Pero…

-Sasuke… tu hermano… no pudiste hacerlo ¿no?

-No pude matar a mi hermano pequeño… Lo quiero demasiado…- Delth lo abrazó apoyándose en su hombro y besando su mejilla.

-¿Por qué matar al clan?

-Planeaban hacer una guerra civil para tomar el poder de la villa

-Eso hubiera hecho que otras villas…

-Por eso lo hice…

-Entonces eres un héroe sin medalla y sin reconocimiento

-Tampoco lo quiero…- Delth lo miró, Itachi estaba sonriendo feliz, por alguna razón, él no se veía como el salvador de Konoha, sino cómo una persona que pudo salvar lo que más quería. Y eso a él le reconfortaba.

-De todas maneras, él ahora está con Orochimaru.

-Busca el poder para matarme…- esto hizo que Delth sintiera como de repente el corazón se le contraía hasta casi desaparecer de su pecho. –Delthora… se que me considerarás un loco… pero… No quiero que te metas, es más confío en ti para que cuides de él por mí, por lo que pudiera pasar… él no sabe que eres de los nuestros, ¿verdad? Eso es una gran ventaja para ti.

Delth no entendía muy bien aquellas últimas palabras, pero de igual manera se acurrucó en el regazo de Itachi sabiendo que aquella podría ser la última vez que se vieran.

A la mañana siguiente, cuando el sol salió Delth se desperezó y… se vistió. Miraba como Itachi aún seguía durmiendo tranquilamente;  le dio mucha pena despertarlo, pero, tampoco podían encontrarlo así en mitad del bosque.

-Buenos días- dijo con una sonrisa acariciando su rostro. Itachi se sorprendió de verla por la mañana aún allí, se vistió y entonces volvieron a cruzarse sus miradas.

-Deberías volver a la villa…

-Tengo primero que encontrar a Darky y a…- era su oportunidad de saber sobre Deidara- Itachi, se que suena raro pero... ¿Sabes dónde está Deidara?

-¿Deidara? ¿Para qué?

-¿Recuerdas a una niña de ojos azules y pelo rubio que vio como os llevabais a Deidara de la villa?

-Una niña…- Itachi hico memoria- Es posible que sí…

-Pues, parece que ya ha intentado escaparse varias veces para ir a buscarlo… -.-‘

-¿A Deidara?

-Sí…-

-Él está bien, está con un ninja que lleva ya tiempo en Akatsuki… Sasori de la Arena Roja, pero… no se dónde están. Él es… cabezota y muy orgulloso de su arte…

-Igual que ella- dijo con algo de miedo y, como si aquello no pudiera creérselo, no podían ser tan iguales.

-Debo irme Delth… Ya nos veremos…- se acercó a ella y la besó mientras su cuerpo se iba deshaciendo en aquellos cuervos, trasladándolo a otro lugar lejos de allí. Delth suspiró mientras veía como aquellas aves se alejaban y se puso de camino de nuevo al río, pensaba que por lo menos allí sería por donde empezarían a buscarla, por el camino encontró algunas de las plantas que necesitaba y con cuidado recogió algunas de ellas.

-Asi que… ¿estabas aquí?- dijo Darky. Ella fue corriendo, lo cogió y lo abrazó espachurrándolo contra su pecho, como estaba acostumbrada a hacer. – Déjame, estoy enfadado, nos has preocupado Coppe viene de camino y… hueles a… a…

-Ssh después hablamos de eso…- dijo Delth muy bajito mientras Coppe se aproximaba corriendo todo lo que daba de si y la abrazó apretando aún más a Darky entre ambas.

-Delth no vuelvas a caerte por puentes no sabes la noche que he pasado… ¿has encontrado alguna planta?- Sí, para ella había sido dura aquella noche, pero la misión era la misión…

-Sí, aquí están… son las que hay por esta zona del río

-Con esto hay más que suficiente, volvamos.

Al legar a la villa, ducharse y sentarse en el sofá a cenar y ver la tele un rato, Darky asaltó a Delth en el sofá y le hizo la pregunta de la noche

-¿Con quién y qué hiciste a noche?- estaba enfadado, pero se debía a la preocupación que tenía.- Es posible que una de las dos sea la siguiente Tsichikage, no puedes ir teniendo citas románticas a la luz de la luna con un Akats…- Delth le tapó la boca

-Si no quieres volver a Tsukiyomi... cállate.

-Delth, ¿qué pasa?

-Darky, mantén la cordura, estoy bien, y no va a pasarme nada. ¿Entendido?- Simplemente desvió un poco la mirada aún molesto.- Coppe, tengo algo de información de Deidara… est...

-¡¿QUEEEEEEEEEEEE?!- se abalanzó sobre ella- ¿dónde la has conseguido de quién, por qué de qué se trata?- Delth se asustó y Darky también

-A eso iba… ¬¬’’ está con un tal Sasori de la Arena Roja, marionetista si no me equivoco… dice que es cabezón y quiere mucho su arte… ¿Qué es su arte?- preguntó a Coppe que se sentía mucho más aliviada.

-Él hace estatuillas de arcilla explosivas, el siempre decía que el arte es un instante… un “Bang” ¿Quién te ha dado el chivatazo?

-Es él, ¿cierto…? Es el único que no te mataría…- dijo Darky sin mirarla.

-Sí…- se avergonzaría toda la vida de aquella situación... después de aquello llegaría el interrogatorio…- Itachi me ha hablado de él… dice que no sabe dónde está, pero que estará bien seguro…
Efectivamente después llegó el interrogatorio al que dejó que le viento se llevara sus palabras. Se arrepentiría aún más si dijera algo de lo que pasó asi     que, directamente, ni siquiera se paró a pensar lo que había pasado. Al cabo de unos días ambas fueron llamadas al despacho del Tsuchiakge.

-Delthora… te dejo a ti el mando de la villa

-¿Yo?

-Así es, has demostrado ser fuerte, segura poses cierta habilidad que te ayudará.- ¿Cómo sabía el kage que tenía el sharingan si nunca lo había mostrado? Al menos... no delante de él…- Además, Coppe me dijo  que  a ella no le interesaba mucho el cargo del papeleo…- Delth desvió la mirada a Coppe que se dibujaba con una sonrisa de “Victoria” Delth podría matarla en ese momento Ella si odiaba de verdad el papeleo…

Al salir de allí…

-¿Por qué… Por qué yo?

-Seré sincera Delth… he llegado a tu nivel, pero nunca usaste el sharingan contra nadie de la villa, eso aún me deja por debajo…

-Tu se lo dijiste...

Unos meses después el Tsuchikage cayó enfermo y tras algunos días murió sabiendo que había dejado la villa a cargo de sus mejores alumnas. Delth anunció que era la nueva Tsuchikage y que Coppelia estaría con ella, a demás de hacer misiones, para ayudarla en algunas decisiones, Coppe llevaba más tiempo en la villa y conocía las normas desde siempre y la manera de actuar, además estar con ella le daba mucha confianza.
En este periodo de tiempo, Coppe fue indirectamente enviada a misiones referentes al paradero de Akatsuki, especialmente con uno “explosivo”

Medio año después, Delth desde el despacho sintió la presencia de alguien muy conocido por ella. Fue a la muralla que rodeaba la villa, se asomó antes de que los ninja la avisaran sorprendiendo de esto a los vigías.

-Tsuchikage-sama, son una pareja de Akatsuki- dijo uno de ellos mientras Coppe llegaba a aquel lugar también

-Darky está de los nervios ¿qué pasa?

-Que nadie baje- fue lo único que dijo Delth antes de desaparecer e interferir entre Akatsuki y la villa.

-Tiempo sin verte…- fue lo único que susurró Itachi

-No tenéis nada que buscar aquí… Ya nos arrebatasteis nuestro Jinchuriki… y si queréis la villa... tendréis que pasar por mí, y por los ninjas que tengo detrás…

-Si ya no tenéis Jinchuriki... entonces ha sido solo una pérdida de tiempo venir hasta aquí- dijo el de piel azul.- Será mejor que busquemos al nueve colas…- Delth recordó a Naruto, lo había conocido durante algún tiempo, un chico muy cabezota y sin remedio alguno. Pero valía la pena apostar por él.

-Dudo que os lo llevéis tan fácilmente…- Itachi se giró apareció delante de ella se quedó quieto, ambos enfrente uno del otro de nuevo, por última vez, eso fue lo que quiso decirle con aquella ilusión, junto con  otra mala noticia.

-Itachi- consiguió susurrar- Yo no puedo salvar a la persona a la que quiero… Por que ella no me lo permite…

-Aún tienes que hacer muchas cosas por la villa antes de volver a vernos, no tengas prisa… -y le pareció oír un te quiero mientras rompía bruscamente la ilusión haciendo que callera al suelo aturdida pero aun consciente, Darky bajó a su encuentro y consiguió ponerse de pie mientras veía como todo lo que le quedaba desaparecía en el horizonte. Miró a Coppe y de verdad quiso desaparecer antes que decirle aquello…

Delth llamó a Coppe a su despacho urgentemente y a solas, estaba asomada por la ventana del despacho y miraba cómo se ponía en sol.

-Tengo una mala noticia… Coppe…- ella no dijo nada por miedo- Deidara… fue derrotado.

-¿Qué? ¿Quién?- Estaba muy furiosa y las lágrimas se apoderaban de ella

-No lo se… esa información aún es desconocida…- Falso, sabía que si le decía el nombre de Sasuke iría a por él hasta darle caza. Incluso Delth tenía ganas de salir corriendo y evitar aquella pelea estúpida y sin sentido…


Flasback
-Delth no quiero que te interpongas

-Pero, Sasuke… el va a matarte, ¿cómo quieres que me quede sin hacer nada?

-Me estoy muriendo Delth, aunque quisiera vivir, no puedo;  además, ya te lo he dicho, lo quiero demasiado para dejar que él muera tan fácil.

-Pero yo… yo puedo curarte y…

-No, Delth… yo ya he tenido suficiente, me alegro de haberte conocido y de compartir esta noche contigo, aunque no puedo deshacerme de mi pasado, ver que queda una Uchiha que no guarda rencor me recompensa mucho, y me hace sentirme feliz y orgulloso. Deja que él aprenda y se haga fuerte. Tendrá mis ojos y mi poder… De alguna manera, seguiré mirando por él… Cuídate de Madara, si se entera que de tu existencia… No se lo que podría hacer

-Él sigue… ¿vivo?

-Sí. Prométeme que no te interpondrás en esto, es la venganza de mi hermano… déjalo que sea un poco caprichoso

-No es seguro que haga lo que quieres Itachi, ¿y si se vuelve en nuestra contra?

-No te preocupes, todo estará bien. –Hizo una pausa para besar su frente -Buenas noches…
Fin Flasback